Resumen: Cuando sin querer le envías un mensaje que dice “Te odio” que era en realidad para tú mejor amigo,entonces él le pide una explicación apenas llega del trabajo y todo termina en algo subido de tono.
Siento mucho la tardanza y espero que te guste mucho… la verdad es que no me convence del todo, pero no quiero hacerte esperar más~ ♥
Ese maldito mensaje que arruino todo su día.
Llevaba todo el día trabajando, el comeback estaba cerca y la mayor parte de su tiempo se lo pasaba en el estudio practicando con los demás miembros. Cuando había tenido un momento para descansar había cogido el móvil y leyó tu mensaje, el cual lo dejo descolocado.
Vale que últimamente no pasabais mucho tiempo juntos, pero ¿a que venía ese “te odio” tan gratuito? Intento llamarte varias veces pero no cogiste el teléfono, lo que hizo que su preocupación aumentara. ¿Y si realmente había hecho algo mal sin darse cuenta? En cuanto acabaron el ensayo, en lugar de quedarse horas extras como los demás miembros, cogió sus cosas y se encamino a toda prisa hasta tu casa.
Dos fuertes golpes te despertaron.
La luz del día se había ido y en su lugar, la luz de la luna era la que alumbraba el salón. Miraste hacia todos lados confundida. Te habías tumbado a las 5:30 p.m para descansar un poco, entre los exámenes de la universidad y tu trabajo a tiempo parcial, tu cuerpo estaba colapsando; por lo que ese día te permitiste tomarte una pequeña siesta. Cuando localizaste el reloj en la mesita auxiliar pudiste, finalmente, ubicarte. La manecilla grande marca el el 6 y la pequeña el 9…¡MIERDA! ¡Habías dormido más de tres horas!
Otros dos golpes te sacaron de tus pensamientos. Te levantaste a toda prisa dirigiéndote a la puerta mientras gritabas un “Voy” para que la persona al otro lado de la puerta no se marchara. Al abrirla te encontraste a tu novio, cosa que te sorprendio ya que Jungkook estaba ocupado con él comeback, y no iría a tu casa acaso algo importante hubiera ocurrido.
“¿Jungkook?¿Que haces aquí?¿A pasado algo?” dijiste preocupada.
“Eso debería de decirlo yo”
“¿Que?” Jungkook te empujo un poco y entro al apartamento.
“¿A que ha venido ese mensaje?” dijo dejando sus cosas a un lado y sentándose en el sofá, donde 5 minutos antes tu habías perdido la tarde.
Jungkook se giro hacia a ti con cara de poker. Cogiste el móvil de la mesa y revisaste los mensajes. Cuando reparaste en el mensaje que le habías enviado a Jungkook un ataque de risa golpeo tu cuerpo.
“¿Se puede saber que es tan gracioso?” pregunto viéndote desde el sofá algo mosqueado.
“Ese mensaje no era para ti, sino para mi mejor amigo. Debí de confundirme al entrar en la conversación” contestaste entre risa.No recibiste respuesta de Jungkook, solo viste como recogio sus cosas y se dirigia a la puerta cabreado.
Te quedaste inmóvil unos segundos hasta que la realidad te golpeo y corriste tras él. Posaste una de tus manos en la puerta haciendo fuerza para que no pudiera abrirla.
“Hey,¿que sucede?” le preguntaste agarrando su brazo, preocupada por su reacción.
“¡Me parece increíble que me tengas toda la tarde en vilo por un maldito mensaje que ni si quiera era para mi! ¿¡Sabes lo mal que lo he pasado pensando que había hecho algo mal!?”
“Cariño… Yo… l-lo siento…” dirías acercándote a él, pasando tus manos alrededor de su espalda.
“Y tanto que lo vas a sentir…” en un movimiento rápido Jungkook te tendría contra la pared del pasillo atacando tus labios. Una mano en tus nalgas y la otra apoyada en la pared al lado de tu cabeza. Todo su cuerpo apoyado sobre ti, intensificando el beso añadiendo su lengua.
Sus besos descendieron de tus labios hasta tu cuello, donde empezaría a dar lentos y húmedos besos. Mordiendo y succionando la piel sensible.
“Jungkook…” susurraste al sentir el bulto de sus pantalones contra tu, ya mojada, intimidad. Utilizo una de sus manos para, con tu ayuda, quitarte la camiseta y dejar libres tu pechos, los cuales no estaban sujetos por ningún brasier. Se llevo uno de ellos a la boca, haciéndote gemir levemente.
Jungkook masajeaba tu nalga con su mano izquierda mientras bajaba la derecha a tu otra nalga. Te hizo saltar y enrollar tus piernas sobre él para llevarte hasta tu habitación. Una vez allí, te tiro en la cama, poniéndose a horcajadas sobre ti. Se quito la camiseta y pudiste observar ese torso esculpido por los dioses. Tus manos fueron instintivamente hacia su cuerpo. Jungkook agarro tus manos deteniéndote.
“¿Crees que después de todo voy a dejar que hagas lo que quieras?” diría cogiendo su camiseta y utilizándola para amarrar tu manos a la cabecera de la cama.
“Esta noche mando yo nena”
Volvió a besarte ferozmente mordiendo ligeramente tu labio inferior. Se separo de ti y te observo desde la distancia. Tu pecho subía y baja y tus mejillas estaban teñidas en rojo. Se rió levemente y comenzó a tirar de tus pantalones hasta quitártelos por completo, llevándose con ellos las bragas. Ahora estabas totalmente expuesta.
Jungkook comenzó a dejar cortos y suaves besos en tu pie izquierdo, comenzando a bajar por el gemelo, pasando por la rodilla, hasta llegar a tu muslo. Clavo sus dientes en la parte interna de tu muslo para luego chuparla, haciéndote gemir. Intentaste bajar los brazos hasta la dolorida zona, pero la camiseta anudada a la cama te lo impidió. Haría lo mismo con tu otra pierna, pero esta vez se acercaría más a tu zona sensible.
“Jungkook… por favor…” gemiste. Tu coño estaba, literalmente, chorreando y él no le proporcionaba la atención que necesitaba.
“¿Que pasa, cariño?¿Necesitas algo?” contesto inocentemente mientras lamia tu muslo, demasiado cerca de tu puerta del placer.
“Deja de torturarme” sentirías la risa de Jungkook chocar contra tu intimidad haciendo que te estremecieras.
“¿Quieres que haga esto?” dijo pasando su lengua suavemente por tus pliegues.
“¡Sí!” gritaste arqueando la espalda por el placer.
Comenzaría a chupar y lamer tu desatendida zona con suavidad. A medida que tus gemidos eran más frecuentes, iba aumentando la velocidad añadiendo un dedo.
“¿Te gusta esto, jagiya? ¿Daddy, te esta haciendo sentir bien?”
“S-sí…” aumentaría la intensidad añadiendo un dedo.
Cuando tus paredes comenzaron a estrecharse y tu respiración era más entrecortada, señal de que tu orgasmo estaba cerca, Jungkook detuvo todo movimiento. Lo miraste con los ojos muy abiertos y gemiste por la perdida de contacto.
“¿De verdad creías que iba a dejar que te corrieras tan facilmente? De eso nada gatita.” dijo Jungkook mientras se quitaba las prendas que le faltaban.
“Esta noche gemirás mi nombre hasta que te quedes sin voz”
Liberó tus manos y te hizo girar. Las ató a tu espalda y posiciono su dureza en tu húmeda zona, subiendo y bajando por tus pliegues.
“Te quiero T/N” susurro entre risas antes de entrar en ti de una sola embestida.
Sus penetraciones eran bruscas y constantes, una de sus manos estaba en tus muñecas mientras la otra descansaba en tus caderas. La habitación estaba inundada por el sonido de la piel chocando y los gemidos que ambos emitíais.
“Jungkook” gemiste extasiada.“Más, p-por favor”
El tono de tu voz y lo lascivo de tus palabras, hizo que Jungkook se volviera loco. Comenzó a entrar más profundo y fuerte que antes, haciendo que gritaras y lloriquearas por el placer que te estaba otorgando.
Pocas embestidas más tardes llegaste al, tan deseado, orgasmo. Tus paredes se empezaron a contraer alrededor de Jungkook haciendo que gimiera con la misma intensidad que tú lo estabas haciendo, corriéndoos casi al unisono.
Jungkook te desato y caíste rendida sobre la cama. Se tumbo a tu lado y se giro para verte con una sonrisa triunfal, acariciando tu espalda con una de sus manos. Lo miraste con los ojos entre cerrados, prácticamente desfallecida.
“Lo siento Jungkook… y yo también te quiero”