No se trata de qué tan fuerte golpeas...
Sin lugar a dudas el gran boxeador Rocky Balboa, interpretado magistralmente por Sylvester Stallone, es un personaje que provoca inspiración en muchas personas. Soy un fan confeso de la saga, he disfrutado todas y cada una de las películas. De hecho tengo ansias de ver Creed la próxima película a estrenarse a finales de este año que contará la historia del hijo “perdido” de Apollo.
Hay tantas frases y tantos momentos a lo largo de la saga que son motivo de inspiración, pero quiero tomar una parte pequeña de la sexta entrega, Rocky Balboa finalmente oficializa su pelea con el actual campeón Mason Dixon.
Sin embargo al hijo de Rocky no le hace mucha gracia que su padre salga de su retiro y vuelva al ring para tener una última pelea.
Hay un parte en particular de la película en que su hijo va a buscarlo a su restaurante, y a pedirle como un “favor” que la pelea no se lleve a cabo para evitar que su vida sea aún más difícil. Ya que a lo largo de su vida ha tenido que convivir bajo la enorme sombra que provoca escuchar el apellido Balboa. Y hasta ese momento creo que podría entender su posición ya que no debe ser nada agradable que alguien piense en tu padre mientras habla contigo.
Pero es entonces cuando sucede, Rocky da uno de los mejores “discursos” o consejos que he escuchado, le dice algo más o menos así:
“Déjame decirte algo que tu ya sabes.
El mundo no es amaneceres y arco iris. ¡Es un lugar bastante cruel y asqueroso! Y no me importa que tan rudo seas, te golpeará y te podrá de rodillas permanentemente si se lo permites. Ni tú, ni yo ni nadie golpeará tan fuerte como la vida.
¡Pero no se trata de qué tan fuerte golpeas, se trata de qué tanto puedan golpearte y seguir avanzado, lo mucho que puedas resistir y seguir avanzando, así como lo hacen los ganadores!
¡Ahora si sabes lo que vales, ve y consigue lo que te mereces pero tienes que estar dispuesto a resistir los golpes y esos dedos que te señalan diciendo “Tú no eres lo que quieres ser por él o ella o nadie”, los cobardes hacen eso y tú no lo eres!
Siempre te voy a amar no importa qué pase. Eres mi hijo, eres mi sangre. Eres lo mejor en mi vida, pero hasta que empieces a creer en ti mismo, no vas a tener una vida.”
Muchas veces imaginé ser Rocky Balboa, de niño me emocionaba creer que era ese boxeador con la inconfundible música de fondo (si, esa que tienes en mente en este momento) cuando debía entrenar para un partido de fútbol o cuando empezaba a ir al gimnasio.
Sin embargo por un momento imagino ser Rocky Jr. el hijo que ha vivido toda su vida a la sombra de su famoso padre y que hasta el momento no ha conseguido hacerse con un “nombre propio”.
Pero luego de escuchar tal discurso, me pasaría lo mismo que a él, no habría podido decir una sola palabra.
Me gusta pensar que ese discurso puede aplicar para muchos de nosotros en las ocasiones en las que vivimos “a la sombra” de nuestros miedos, de nuestro pasado, de nuestras deudas, de nuestros fracasos y de esas tantas otras cosas que llevamos a cuestas y no nos dejan tener una vida.
Es por ello que si te sirve, como me sirve a mi, me gustaría decirte que no importa la historia que tengas, o los miedos o fracasos que hayan marcado tu vida.
Encuentra una razón, un porqué, que sea mas grande que tus miedos y entonces habrás dado un paso muy importante para mejorar tu futuro.
Y recuerda que hasta que empieces a creer en ti mismo, no vas a tener una vida.”