Hubo una etapa de mi adolescencia donde llegué a tocar fondo, lloraba por donde pasaba, era como si todo me fuese a lastimar. No quería hacer absolutamente nada, no salía de mi habitación, no quería. Quería quedarme ahí sólo, en mi mundo. pensando, llorando, lastimándome. Caí en depresión unos meses, siempre fui simpático con todo el mundo, pero en esos días no quería cerca a nadie, no podía hablar sin sentir un nudo en la garganta y los ojos partidos por una lágrima apunto de salir. Estaba en mi mundo pensando constantemente, me preguntaba por qué estaba así y por qué era tan difícil salir. Hasta que un día decidí salir, si, DECIDÍ, YO. Me había cansado de estar así, salí a comerme el mundo. Ese día cambió en mí, literalmente. Desde ese día uno de mis objetivos es ayudar a las personas a que no pasen por lo mismo que yo, fue increíble como evolucioné en ese tiempo, sin darme cuenta. Nunca mas volví a sufrir por alguien, entendí muchas cosas y aprendí a valorarme a mi.