Estoy consciente de tu dolor
¿Fue provocado por mi falta de amor, o por falta del tuyo?
Pues mi honestidad, no te fue suficiente como realidad
Que vivías en la idea de mi decisión cambiar.
Pero no, pequeño corazón, fui totalmente sincero contigo
el perderte ahora ha sido mi castigo.
Nuestra primera noche me convirtió en mi propio enemigo
al cual decidí no darle el prestigio de quedarse con tu cariño.
Siempre fui sincero, y aunque me hayas mentido en tus últimas palabras por el rencor de tu idealización
mi amor por ti, jamás tendrá comparación.
No lo tomes como justificación
pues desde que te conocí sabia que tu corazón era una excepción.
Quise cambiar de opinión, tanto como tú, pero esa noche no aceptaba mi perdón.
Ya es tarde para haber entrado en razón.
Para los ojos que me veían lo mejor en lo peor, hoy soy un simple buscón.