Cada domingo me dan ganas.
De escribir largo, romántico y nostálgico. Cada domingo de Mayo con la lluvia que hace que te sientas seguro porque te encuentras dentro pero también te sientes muy solo. Una soledad que aprecias, que descubres en ti y que te llena de recuerdos, buenos, malos o simplemente recuerdos vanos.
En días así me acuerdo de cosas, de esas que sé que tú también ves desde la ventana de tu habitación. Cada que llueve en domingo.








