"CARTA DE UN SOLTERO A SU FUTURO AMOR"
Te he estado soñando desde hace un par de meses, y no necesariamente con los ojos cerrados ¿En dónde es que te encuentras? Ya puedo oler tu desconocido aroma, cerrar los ojos mientras disfruto tu voz. Llevo varios soles escuchando canciones viejas de algunos cantantes de ayer, nunca me han gustado, pero desde que te pienso, éstas cobraron ritmo y exquisito sentido.
Me muero por saber cómo eres fĆsicamente, si tus ojos son espesos y amielados, si tu boca muerde despacio, o si esta misma no sonrĆe (espero y si lo haga) si tus curvas son mĆ”s peligrosas que la libre en dĆas lluviosos, o tus manos son frĆas en un verano. Espero y tengas las mismas ganas de sentir nuestros cuerpos, de merecernos. En verdad, muero por merecernos.
En cuanto a tus emociones⦠no te preocupes, sĆ© que no eres la Reyna Isabel ll, ni tampoco un demonio perverso que viene a hacerme daƱo. Tienes el alma en reparación, y eso, eso es lo que cuenta. SĆ© que lloras por Siria en guerra y por Venezuela en hambre, sĆ© que tienes bastante amor de abuela, y la preocupación de una madre, y que dispones de entregĆ”rmela solamente a mĆ. SĆ© que rezas por las noches pidiendo que la situación de tu padre mejore, y que mueres de ganas por alguna tarde encontrarme. Te conozco sin siquiera conocerte.
CrƩeme, yo tambiƩn muerdo la almohada por verte, me urges, no me gusta estar solo, ni sentirme dependiente, pero en serio me urges.
TĆŗ al igual me conoces, perdona al destino quien es responsable de que aĆŗn no nos presenten, mientras tanto pensarĆ© en quĆ© titulo le pondrĆ© a esta carta para un amor desconocido. SĆ© que sabes perfectamente que el cafĆ© me gusta mĆ”s cuando estĆ” amargo, y que me encanta llevarte tu desayuno a la cama, sabes que odio los dĆas muy iluminados y que adoro mĆ”s cuando el cielo se nubla; sabes que aƱoro apretarte tanto en un abrazo hasta que nuestros cuerpos formen uno solo, y que me gusta empezar un beso como las tortugas hasta ir mas rĆ”pido como el par de amantes desvergonzados que somos.
Gracias por esperar a que esto alguna dĆa pase.
QuiĆ©n quita y ya nos conocemos, o muy probablemente nos encontremos una vida despuĆ©s. Tal vez estĆ©s aquĆ, allĆ”, en otra nación, cerquita de YucatĆ”n, o al norte de Puebla; enterrada en la arena, bailando en el mar, o leyendo algĆŗn libro. Puede que caminemos las mismas calles sin saber aun, que un hilo nos conecta, que compres leche y fruta en el mismo mercado, o folles en el mismo hotel.
PodrĆas ser cualquiera, no me mal interpretes, no me referĆa a lanzarme con la primera que por ahĆ me encuentre, si no que tu paradadero es realmente imprescindible: podrĆa toparte en tu cafĆ© favorito, en la otra banqueta, dos casas al lado.
ĀæY si vienes?
SonrĆo con la idea de que la misma estrella nos calienta y nos vigila. Amor no desesperes por nuestra felicidad, que el tiempo estĆ” esperando la oportunidad para que nos topemos, se paciente en lo que el destino se encarga de que estemos juntos, y por favor en lo que esto ocurre, no tardes.
ā Paulo Torres Por @paulotorres98













