No sabÃa exactamente la razón por la que él seguÃa parado en la puerta del Hard Rock en esos momentos, quizás se sentÃa intimidado por la cantidad de personas que se habÃan presentado, pero Pawel no era asÃ. Sin embargo, ahà lo tenÃas, el chico rubio de traje azul que resaltaba el color de sus ojos, parado como un perro perdido. La situación cambió cuando vio a la chica que habÃa conocido a penas un par de dÃas y decidió acercarse —¿hablas sola?— alzó una ceja bromeando al momento en el que habÃa escuchado que habÃa dicho algo, aunque no estaba muy seguro de qué habÃa sido. ParecÃa que se dirigÃa a alguna parte, pero habÃa tenido la mala suerte de toparse con él, pues era lo más cercano a alguien conocido en ese lugar y no querÃa divertirse solo.
Levantó la cabeza al escuchar una voz ligeramente conocida, encontrándose con el rubio de la motocicleta de nombre raro. --Hey-- Sonrió levemente. --Si, algo asÃ, mi yo interno le gusta hablar con mi yo externo... ya sabes-- Entrecerró los ojos y rió por lo bajo. --Uhm, ¿recién llegas? Estoy yendo por algo de... comer, ¿quieres?-- Preguntó sonriendo.Â














