— ¿Ves? … Ese es tu problema — agita la manos algo ofuscada. — Nunca dices lo que realmente sientes, así nadie puede ayudarte, Ícaro, y luego crees que nadie se preocupa por ti — niega con la cabeza. — Deberías confiar en alguien alguna vez en tu vida —
¿Cómo podía confiar en alguien si nunca le han dado razones para hacerlo? Jamás pudo confiar en su padre en ningún aspecto de su vida, en su madre tampoco ya que desapareció ¿amigos? no tiene, ¿clientes? por favor.
Parpadea despacio y suspira muy levemente. “¿Puedo pedirte un favor?”















