Tesis: Un museo que construye memoria
Muy poco se conoce acerca de lo que fue toda la extensión que comprendió el complejo arqueológico Puruchuco – Huaquerones, basta con mirar la primera fotografía aérea tomada por la Dirección de Aerofotografía Nacional (DIRAF-SAN, 1944) para entender todo el patrimonio arqueológico que se ha perdido.
En un contexto urbano la mala planificación urbanística por parte de las entidades competentes hizo que en el año 1989 se perdiera gran parte de este Sitio Arqueológico. Específicamente el A.A.H.H. Túpac Amaru se emplazó sobre una extensa área en la quebrada de Huaquerones, donde se situaba el último y más grande cementerio Inca en la ciudad de Lima, Huaquerones Sector B.
Dada esta situación la población que se asentó después de aquella nefasta planificación, viven hasta el día de hoy sin saber y sin ningún recuerdo de lo que tienen bajos sus pies.
Ante esta situación, sugiero una serie de preguntas importantes en especial para aquellas personas que viven dentro del área delimitada como Zona Arqueológica Intangible:
¿Cómo generar identidad cultural sabiendo que no se tiene memoria de lo que existió y sucedió en el Complejo Arqueológico Puruchuco – Huaquerones?
¿Cómo empezaríamos a recordar este lugar tan importante?
¿Cómo volcar lo negativo de aquella situación en un sustento positivo?
¿Cómo legar el pasado hacia las nuevas generaciones?
Lo interesante de esta perspectiva es que estas interrogantes nos conllevan a un solo fin, a repensar y mirar la situación de una manera distinta: lo que he perdido ahora lo puedo entender, y por deducción lo puedo amar.
Mantener vivo el recuerdo, tener memoria de lo sucedido es el primer paso para hacer de este proyecto sostenible, desde el corazón de Ate como lo fue el Curacazgo del Señorío Lati, se pretende de esa forma generar identidad y para eso un proyecto como el Nuevo Museo de Sitio y Centro de Investigación - Puruchuco ocupa el protagonismo principal para devolverle a la gente lo que nunca tuvo.










