Nos conocimos en un momento muy tranquilo de nuestras vidas, recuerdo la primera vez que te vi y sin querer fui muy altanera. Quién diría que por algo tan pequeño y un amigo en común empezaría una historia tan dolorosa.
El día que me mandaste un mensaje, pensé -que tipo mas raro sin foto de perfil, tampoco tiene info y no sube estados.- acto seguido te busque en Facebook y no encontre nada, se me hizo aún mas raro -es el chico sin identidad- dije, era una niña muy ingenua.
Con el pasar de los años nos hicimos muy cercanos me consolaste, me apoyaste, me brindaste tu corazón. Pero eso si, no querías un compromiso.
Con dudas y un gran dolor en el corazón acepte todas tus condiciones, sin pensar que ese fue un contrato con el mismo diablo.
Cómo oveja tras pastor, te segui, te espere, te ame. Pero un día simplemente decidiste desecharme, sin pensar en mi, al final lo que más amaba de ti termino lastimandome.
Y que paso? Entendí algo que me habías contado hace mucho, sobre una persona que te lastimo, tal vez no me contaste a detalle pero eso si, sentí tu dolor y peor aún me volví la chica sin identidad.