Spider-verse: ATLAS | Chapter 1
Summary:
Bueno, vamos a ver. ¿Cómo era la vaina? Mi nombre es Oriana Ochoa. Fui mordida por una araùa radioactiva tan grande como un maldito perro y desde hace unos quince minutos, creo, y como repercusión del peor chiste jamås contado en la historia de los chistes, esta aracnofóbica empedernida es la Spider-Woman de este lado de Colombia. Y todo parece indicar que⌠no soy la única.
Well, let's see. My name is Oriana Ochoa. I was bitten by a radioactive spider as big as a damn dog and for about fifteen minutes, I think, and as a repercussion of the worst joke ever in the history of jokes, this die-hard arachnophobe is the new Colombian Spider-Woman... and it seems that I'm not the only one.
Notes:
This... thing will be written in a veeeery cringe Spanglish and I apologize beforehand. This happens a little earlier before ATSV. All rights and wrongs reserved.
Thank you for reading!
Word Count: 1,826
You can read it in AO3 too!
I
La aguja en el pajar
TĂş me tienes que estar jodiendo, la madre que sĂ. O sea, de los casi tres mil kilĂłmetros cuadrados que tiene el distrito turĂstico, cultural e histĂłrico de Santa Marta, de los ciento cuarenta y ocho metros cuadrados de este apartamento, tĂş decides aparecerte aquĂ, a escasos centĂmetros de mi pierna derecha. Y de todos los animales habidos y por haber, tenĂas que serâŚ
Una.
   Maldita.
     Araùa.
El salto que di del escritorio a la pared fue olĂmpico. Solo la gracia de Dios impidiĂł que vomitara el corazĂłn delante de aquellos cuatrocientos cuarenta y cuatro ojos. Era tan grande como la madre Rusia, y tan peluda como un maldito perro. Con todo y eso, la pobre, quieta como una tumba, parecĂa igual o mĂĄs asustada que yo. Estoy de tu lado, le dije. Estoy de tu lado, malparida. DespuĂŠs de todo, eres una araĂąa. Un alma bendita que nos hace la vida mĂĄs llevadera eliminando toda clase de alimaĂąas. En un mundo ideal yo me darĂa besos de lengua y hasta me casarĂa con cualquier cosa que mate polillas, la verdad. Y tampoco me estaba haciendo nada⌠fuera del evidente trauma que su sola existencia representaba en mĂ, pues. AsĂ que⌠sĂ, esta pobre estĂşpida decidiĂł ser la mejor persona. Y fue nada mĂĄs y nada menos que el primer error en una serie de errores.
DespuĂŠs de lo que pareciĂł una eternidad y hasta donde el pulso de maraquero con PĂĄrkinson me lo permitiĂł, logrĂŠ dar un paso hacia el escritorio, agarrĂŠ un vaso de plĂĄstico y atrapĂŠ a la condenada. Contra todo pronĂłstico, sobrevivĂ a la otra eternidad que me tomĂł depositarla sobre el alfĂŠizar de la ventana. Y pues nada. A partir de ahĂ todo pasĂł como un estornudo: rĂĄpido y doloroso. Ni siquiera alcancĂŠ a sentirme orgullosa por mi buena acciĂłn porque, antes de que me diera cuenta, la pequeĂąa careverga peluda garrapateĂł de vuelta hacia mĂ y clavĂł los colmillos en mi mano izquierda. El grito que soltĂŠ debiĂł escucharse en toda la ciudad. Mi mamĂĄ y mi hermana llegaron a mi cuarto, y mi hermano llegĂł mĂĄs atrĂĄs, justo a tiempo para evitar que me cayera al suelo. Cuando recuperĂŠ el conocimiento estaba en una camilla de hospital, con la mano tan hinchada como un guante de boxeo.
Y aquĂ es donde estoy ahora.
La araĂąa no era venenosa, pero el solo susto me ha tenido en observaciĂłn mĂŠdica desde ayer. Al parecer el hecho de que me desmayara por primera vez en mi vida fue suficiente para que mi familia tomara en serio mi aracnofobia. Eso y las casi treinta y dos largas horas infestadas de pesadillas sĂşper vĂvidas de patas largas y peludas. Una enfermera tuvo que quedarse conmigo anoche porque me la pasaba gritando, y solo pude volver a dormir a punta de quetiapina. Ugh. Maldita sea. Maldita suerte, vida hijueputa. MĂrame esa mano, por Dios Santo. Parece un maldito durazno con varicela. QuĂŠ serĂĄ mĂĄs rojo, Âżla marca de la araĂąa o el Ăşltimo rastro de mi padre sobre el pavimento? Espera, Âżpor quĂŠ he pensado en eso? Papi. La muerte. Su muerte. Yo sobre su ataĂşd. Mi propia muerte. La maldita araĂąa. Uy, no. AquĂ fue. Me voy a morir. Me voy a morir, marica. ÂżQuĂŠ es esta zozobra tan hijueputa? No, no, no. Ugh, ÂżquĂŠ hago? ÂżQuĂŠhago-quĂŠhago-quĂŠhago? Ah, sĂ, sĂ, mi mamĂĄ trajo unos libros. SĂ, tal vez lo que necesito es leer un poco. Bueno, vamos a ver. Uh, Frankenstein. Este me gusta. Siempre he querido crear mi propio cientĂfico loco. ÂżSe imaginan morir y que cojan tu muslo con el tatuaje de atrapasueĂąos para crear un monstruo? ÂżEn verdad alguien se tomarĂa el tiempo de sacar mi cadĂĄver de su tumba? QuĂŠ parte de mĂ tomarĂan primero, Âżmis manos? ÂżMi cuello? ÂżMis pestaĂąas? ÂżEl dedo meĂąique del pie izquierdo que se me tuerce ligeramente hacia la derecha? ÂżMis brazos? Estas lĂneas, en las articulaciones⌠Dios mĂo, ÂżquĂŠ son estas cosas? No, no, no , no los estires tanto, se pueden descoser. ÂżY si ya soy el monstruo de Frankenstein? Tal vez hicieron y deshicieron conmigo y esta tormenta de pensamientos son la sumatoria de todas y cada una de las ochocientas ochenta y ocho almas que residen en mĂ. DĂŠjame en paz, brazo. CĂĄllate, vientre, y cĂĄllate sobre todo tĂş, coĂąo. CĂĄllense. CĂĄllense. CĂĄllense. CĂĄllense todos. O desĂĄrmenme. ÂĄEstira esos brazos! ÂĄQue se descosan esos hijueputas! Dios mĂo bendito. ÂżPor quĂŠ de pronto tengo la mente tan escandalosa? Ugh, ojalĂĄ se me desprenda la cabeza. Oh. Oh, no. ÂżQuĂŠ carajos? El libro. El libro estĂĄ pegado a mi mano. Por quĂŠ no se despegaAAAAAH, AY, ayayay, mi cabeza, micabezamicabeza, carajooo, cĂłmo dueleeee- y por alguna razĂłn que escapa de mi entendimiento ahora estoy pegada a mĂĄs papeles, a la mesita con los platos del almuerzo, al ventilador, al techAAAH-
   ¥AGĂCHATE! ¥AGĂCHATE! ¥AGĂCHATE-!
Algo ha entrado al cuarto. ÂżUna rata? ÂżUn gato? Ay, no, no otra araĂąa, por el amor de Dios⌠Esperen. No. ÂżEs un niĂąo? Bueno, es⌠pequeĂąo. Y se distorsiona. En verdad no sĂŠ cĂłmo describirlo. Cada parte de su cuerpo es imprecisa; se transforma por momentos en estĂĄtica con unos ojos disparejos y heterocromĂĄticos, abiertos como platos. De hecho es como si pertenecieran a dos, tres, hasta cuatro personas distintas. Parpadean como si tuviesen⌠no sĂŠ, Âżinterferencia? Y de pronto parece como cuando el televisor se queda sin seĂąal y te lanza un zumbido tras una celda de barras de colores. SĂ, y ahora palpita de manera acelerada, y al mismo tiempo es como si estuviera derritiĂŠndose. Y entonces toda la habitaciĂłn parece conjugarse con ĂŠl, con ĂŠl y su distorsiĂłn, AHHH, ayayay, no, no, no otra vEEEH-
   ¥Peligro! ¥PELIGRO! ¥PELIGRO!
Hay algo mĂĄs en la ventana. Alguien. Es⌠¿cĂłmo explicarlo? Imponente. Tiene unos hombros y unos brazos que podrĂan muy bien cobijar ese pedazo de cielo. Unos destellos colorados fulminan lo que parece ser su cara. ÂżMe estĂĄ mirando? ÂżQuĂŠ es eso en su pecho? ÂżUna araĂąa o una calavera? Ay, bendito. Ahora sĂ fue. Me les fui, ahora sĂ es verdad. Me morĂ y vino la Parca por mĂ. Dios mĂo, Âży si es un ĂĄngel? ÂżEn quĂŠ parte de la Biblia dice que los ĂĄngeles son tan grandes como edificios de cinco pisos? Ah, maldita migraĂąa hijue-
"Hey. Hand it over".
ÂżY en quĂŠ parte de la Biblia dice que hablan inglĂŠs?
   ¥ENEMIGO! ¥ENEMIGO! ¥ENEMIGO!
Okay, okay, ÂĄya entendĂ! Pero⌠ugh, Âżen quĂŠ estoy pensando? De ninguna manera puedo proteger a este pequeĂąo de⌠¥esa mole! ÂĄUn solo dedo suyo podrĂa partirme la clavĂcula como galleta de soda! Ay, no, nononono, me estĂĄ sangrando la mordida de la araĂąaâŚ
"What, what is it? Are you hurt?"
   ¥Peligro! ¥PELIGRO! ¿QUĂ HACES? ÂĄMUĂVETE! ¥HUYE!
   ¥ĂBRETE DE ESA MOND-!
"Please, don't kill me!"
   ¿QUà CARAJOS? HUYE. ¥YA!
"W-what? I am not going to-"
"Am I already dead?"
   PERO QUĂ-
"No, of course not! Why would you say that?"
   Estoy de acuerdo con el desconocido: POR QUĂ-
"Because I am witnessing angels from heaven and everything".
   POR MĂ ESTĂS MUERTA. SĂPER MUERTA, MUJER. DESCANSA EN PAZ.
"Oh, smooth. Can we keep her?"
"Chingada madre".
La migraĂąa cede un poco ante lo que parece ser su ceĂąo fruncido. VIRGEN DEL AGARRADERO, pero, ÂżquĂŠ es eso? ÂżUn hada? MĂĄs importante aĂşn: Âżese cristiano acaba de putear en espaĂąol?
"LYLA".
Las hadas tambiĂŠn hablan un perfecto inglĂŠs al parecer: "Right, right, riiight. I, uh- I have eyes on the anomaly".
En lo que respecta a la pequeĂąa figura acurrucada en mi pecho, me estĂĄ mirando. Con todos y cada uno de sus mil quinientos ojos disparejos y derretidos, quiero decir.
"Wait, i-it's not a thing. They⌠T-They are⌠scared".
"It-", intenta decir el enmascarado. Luego suspira: "They don't belong here".
"W-what does that mean?"
"It means: they're dangerous".
Las lĂneas de su rostro resplandecen con esa Ăşltima palabra en especial.
   ¥PELIGRO!
"I won't say it again, kid: Hand. Them. Over".
   ¥Peligro! ¥PELIGRO! ¥DETRĂS DE TI!
La mente clava sus garras, pero mi cuerpo no alcanza a reaccionar. Antes de que me diera cuenta, un brazo robĂłtico del tamaĂąo de la cordillera de los Andes me ha atrapado con una llave.
Una voz femenina y ronca grita: "Got'em, boss!"
Y el enmascarado parece contrariado: "Wait! Don't-"
No sĂŠ cĂłmo describir lo que estĂĄ pasando ahora. Una serie de polĂgonos ruidosos baĂąados en lo que parecen ser las luces mĂĄs extravagantes y filosas que he visto en la vida taladran mis ojos. Destellos amarillos, rojos, violetas, azules, turquesa, Âżterracota con vivos en granate tal vez? Ah y otra vez azules y otra vez amarillos. Solo al estirar el brazo me doy cuenta que yo, la dueĂąa del gigantesco brazo robĂłtico y la figura distorsionada, ahora mĂĄs aferrada a mĂ que nunca, estamos⌠cayendo. De espaldas. A travĂŠs de un agujero de gusano.
Cuando abro los ojos veo que el enmascarado va cayendo tambiĂŠn, aunque hacia adelante, con el brazo igualmente estirado hacia mĂ. Y entonces atravieso lo que solo puedo describir como un mal viaje de LSD mezclado con chirrinchi adulterado. Porque lo veo todo. Huelo los colores. Saboreo la aspereza del mĂĄrmol. Y lo siento todo: el palpitar de uno, dos, tres, muchos corazones, el llanto de un niĂąo, la sonrisa del arcoiris, el siseo de la serpiente, la sacudida de las alas de una paloma, eco de estĂĄtica, gritos de langostas, la brisa del mar, el ruido del silencio. Ugh, tengo ganas de vomitarâŚ
UuuUuugh-
Y asĂ como empieza, termina. Me encuentro a mĂ misma tirada en el suelo, en posiciĂłn fetal y con el pequeĂąo todavĂa acurrucado en mi pecho. La dueĂąa del brazo robĂłtico sacude la cabeza y se queja. AmortiguĂł nuestra caĂda.
   ¥HEY! ÂĄHEY! ¥PELIGRO! ¥LEVĂNTATE, LEVĂNTATE, LEVĂNTATE!
Como puedo me incorporo, sin soltar al pequeĂąo. No necesitaba de la confirmaciĂłn del Ăşltimo disparo mental que aterrizĂł en mi sien para saber que ya no estĂĄbamos en el Hospital Universitario Julio MĂŠndez Barreneche.
"Look! They're back from Earth 814", dice una voz femenina.
"Took them long enough", dice otra.
Un montĂłn de personas enmascaradas me rodean, sin acercarse mucho. Una es una mujer que se ha quitado lo que parece ser una pesada armadura azul y otro es un hombre vestido de rojo que parece que estuviese entintado con meticuloso detalle.
"There it is! Wait, were there�"
"I don't know, boss said it was just one", dice un hombre con⌠Cristo atado, ¥¿esos son patas de araùa?!
"Hey, hey! Let her breathe!"
Esto lo dice la figura que tengo mĂĄs cerca. Viste un traje rojo tambiĂŠn, pero tiene un abrigo rosa encima. Ugh, maldita sea, esta hijueputa migraĂąa me va a-
"Wait a minute".
Los demĂĄs se miran primero entre ellos y luego a mĂ. Un momento. ÂżPor quĂŠ parece que todos estamos⌠vibrando? ÂżPor quĂŠ de pronto se siente como si estuviĂŠsemos latiendo con un solo corazĂłn?
"You're like us".











