Observó con un dejo de asombro lo que hizo Thulin, incapaz de acostumbrarse todavía a que tuvieran esa clase de poderes. Al escuchar su propuesta se puso de pie de un salto, haría cualquier cosa con tal de sentirse un poco ocupada. “Claro… ¿Quieres que lleve alguna caja? Sé que tienen superfuerza y blablabla, pero incluso para ti debe ser incómodo cargar todo eso.”
“Oh, no, por las cajas no hay problema, pero acompáñame a dejarlas en mi tienda, porque lo que hay dentro te concierne a ti y al resto.” aseguró con una pequeña sonrisa, poniéndose de nuevo en camino hasta llegar a su tienda, donde depositó las cajas sobre el suelo y las abrió sin mayor problema. “Aquí dentro están la mayoría de cosas con las que llegasteis al refugio y bueno, sabes que por seguridad las tenemos que requisar, ¿no?” comentó cogiendo el papel que se le había caído anteriormente. “Hemos revisado todo y a algunos de vosotros os vamos a devolver varias cosas.”










