“Querida Layla. Nunca aprendĂ a decirte lo mucho que me haces falta. CreĂ que no iba a ser necesario siempre que estuvieras aquĂ. Estaba equivocado. Tenerte a mi lado, ahora mismo, serĂa una gran suerte. Ahora que tengo al fin este estĂşpido valor de mostrarme frágil ante ti. Pero es tarde. Casi siempre es tarde cuando uno empieza darse cuenta”.
Libro: Layla E.
Autor: Gian Franco Huacache













