ojalá alguna vez hubiera prendido, ojalá alguna vez le hubiera importado, llego a ese mundo sin tener la habilidad de entender las emociones humanas, mirada ajena le escuse sobre la piel, recordándole todas esas cosas es las que ha resultando inapropiada, desagradable. fantasea durante un instante con el universo en el que el encuentro resultara mínimamente diferente, odia percibir la mirada contrarida, las ultimas palabras que le dedico en la fiesta de san valentin frescas en su memoria, como una herida que todavía exhume sangre, te quiero, pero no es sentimiento sostenible, no cuando geonwu estas a punto de cruzar esa puerta y no hay nada que yo pueda reclamarte, no hay nada que hacer. cuestiones que trinan en los oídos al tiempo que rehúye la mirada, motivos detrás de su presencia resultan demasiado dolorosos, lo que alcanza a responder es “no tengo a donde volver ni a donde más ir, es esto o nada para mi” hilillo de voz que delata el dificultoso proceso de pronunciar la oración, situación presentándose con demasiada violencia en su realidad, dándole un beso de despedida a ese mundo en que vivió tan cómodamente durante sus años de existencia, feliz en su ignorancia, aunque jack rowland se hizo cargo de dejarla sin eso “geonwu-” comienza, titubeo en lo que se pregunta, si como los otros, él también cree que le gusta jugar a ser la víctima, tal vez si alguien pudiera entender lo mucho que detesta sentirse tan insignificante, lo mucho detesta sentir que sea ahoga en su propio dolor “creo que lo sabes, que yo te respondería cualquier pregunta, te contaría cualquier cosa” ahora que no queda mucho por hacer, ahora que las medias verdades se encuentran mordiéndole los talones, anclándola en ese páramo desolado. sigue los movimientos en silencio taciturno, palabras que rebotan contra los tímpanos, que lo que le parece increíble no son las palabras, si no que un tenga deseos de dedicárselas, y es otra vez; ¿por qué haces que yo te quiera?, repiqueteo acelerado en el pecho que le deja saber que el sentimiento esta cargado de sinceridad, anhelo desesperado que le roba un suspiro “¿y tu te esas yendo por mí?” lacónico cuestionamiento, propio de una persona que en realidad no quiere conocer la respuestas, pero la necesita. es cuando lo ve en el umbral de la puerta que pies parece moverse como con vida propia. dígitos que se engancha en la parte trasera de la camisa, la tela que se enreda entre sus yemas “no-” el resto de las palabras se evaporan, petición falta de oxigeno “yo solo-“ diestra que cae a un costado, avergonzada del arranque emocional, pero si la voluntad ni la energía suficiente para detenerlo, suplica silenciosa que se aparece en su mirada; quédate, quédate, quédate, impronunciable a la falta de valentía, cuerpo que por inercia se contrae dirección del ajeno, buscando la cercanía “no quería que nada de esto sucediera, no quería que ninguno de ustedes se quedara en el medio, no quise ver a nadie porque no podía lidiar con la idea de que-” de que vieran lo que realmente soy, boquea un par de veces, como un pez fuera del agua que ha encallado en la costa, lagrimas que le aparecen en las cuencas de los ojos y tira obstinadamente para atrás con el dorso de la mano, claramente enfadada consigo misma ante las ganas de llorar “no quiero que te vayas, es que- no sé qué hacer, ni qué decirte” palabras que se escapan, apagándose con un suspiro que le quita el aliento “es que yo te quiero, geonwu, en serio, pero sé que no se una persona que tu puedas querer” .
incontables giros de últimos vocablos dedicados previó a caída en festividad romántica y, el eco que continuaba creando ondas dentro de células nerviosas, incluso alcanzando a órgano cardiaco y existen incontables desvíos de destinos en los que se ha cuestionado si había sido una pieza sobre tablero resguardada para el momento adecuado, pero es la conciencia de cúmulo de instantes donde cercanía entre dúo ha sido factible, donde hubiese bastado de arrebato de alma opuesta para que acabasen enredados y que al final de atardeceres, lineamiento continua trazado. canales auditivos no aguardan por réplica cualquiera, no sintiéndose quien para exigir argumentos, por ende, melódicas toman desprevenido y repasa cada palabra. ‘ si te hicieron volver, no le des el poder a alguien mas de echarte. ’ no es apropiado que empatice a tal nivel, incluso asume que una personalidad ordinaria encontraría ápices de desazón en el compartir espacio con alguien acusado por la ley y medita en lo pronunciado por frank; matar a alguien no es un defecto, pero simultáneamente, no se olvida de los malos tragos compartidos con jack rolland por el solo hecho de estar en mismo equipo, del desagrado por el que había superado la indiferencia que pretendía destinarle y el cómo no se había sacudido ni por un segundo ante la noticia de su partida de plano. ‘ ¿los interrogatorios no te tienen agotada? ’ supone que solo ha sido fracción de castigo femenino que ha alcanzado a resto de miembros de equipo sin desearlo, pero imaginario no es capaz de concebir las veces en las que contraria ha tenido que repasar cada nimiedad en vivencias. cuento en el que conversaciones con cléo le han llevado a intuir que va relacionado con el peculiar vínculo con émile por lo tanto daniel y mozzie igualmente se dibujan sobre lienzo, pronto vuelve a ser relato tintándose en demasía personal como para atreverse a fisgonear dentro. ‘ no. no del todo. ’ verbaliza, posterior a otra pausa en la que necesita reorganizar cavilaciones y, pulmones recuperar el aliento en prolongado suspiro. ‘ no quería que sintieras que tenías que decir algo, pero no es solo por ti — dione, mi situación cambio y ahora estoy con reuben, en una relacion, en todos los sentidos. ’ rodeos no son opción cuando en sintonía de compañera de equipo cobrando vida a cada palabra en capítulo de biografía, geonwu por su lado ha ido dando sentido a redacciones de propia y no es el haberse enamorado hecho que pretenda ocultar, mucho menos exponer relacion a daños. no obstante, tironeo acaba por derrumbar barreras alzadas como mecanismo de defensa y gira a tiempo para convertirse en testigo de consecuencias análogas, preocupación cincelándose levemente en la efigie cuando se encuentra con contrariada faz y de vuelta la sorpresa por la compresión de sentimientos ajenos hacia su persona que van más allá de lo alguna vez presagiado y lástima, porque es reciproco, pero imposible el desenlace donde unión de mundos acontezca. en lugar de añadir diálogos a complicada discusión, busca el contacto de delicadas falanges para atraerle hacia sí con lentitud y sin previo aviso, iniciando por los trazos de pulgares que se desvanecen gotas salinas derramadas. ‘ no es asi como mis sentimientos funcionan, no voy buscando personas ideales para sentirlos. yo, ya estaba encariñado contigo por el hecho de ser tu. ’ dictamina, siendo quien se hace cargo de guiar el toque impropio a rodearlo y dejar que propios envuelvan figurita en abrazo que tan solo días atrás, no estaba seguro de que podría llegar a concretar. ‘ no tienes que decir o hacer algo, no soy la persona que necesite escucharlo, pero me quedaré unos minutos más. ’ es murmuró mediante el cual comunica postura al respecto, el no desear involucrarse y la eventual partida. mejilla va a reposar contra caireles caobas mientras que diestros se cercioran de pincelar espalda de más baja, en ademán tranquilizador, tal vez hasta reconfortante y no puede expiar de culpas o restar gravedad a acciones, pero si puede estar presente para ella, brindar un descanso al juicio de otros con el que se enfrentaría.