mozziefied / flashback .
si no la conociera, viéndola allí, tan vulnerable, con ojos llorosos y voz entrecortada, diría que dione no puede matar ni a una mosca. sabiendo lo que sabe, en el fondo no está tan segura de ello. tiene esperanza, la mantuvo durante cada día que ella no estuvo, pensando que tal vez no lo hizo, o que está arrepentida, que tiene remordimiento y culpa por un hecho tan atroz. a su vez, no quiere ser una tonta, no con la chica, no de nuevo. se dejó convencer y engañar muchas veces antes. sabe que actuar no es problema para acompañante, mintió, ocultó y casi logra salirse con la suya. si tan solo hubiese elegido a un compañero más leal que émile quizá lo hubiese conseguido. detalle le sigue resonando en la cabeza: ¿en serio, émile? pero se prometió que no juzgaría, no hasta tener versión de dione, al menos. ’ ¿como podría creerte? quise visitarte y me rechazaste. ’ no puede fingir, sigue doliéndole. tuvo intenciones de estar allí para acompañarle, de darle ánimos, fuerzas, dinero o lo que sea que necesitara en el momento. movió sus hilos, habló con contactos solo para darse la cabeza contra la pared: dione no deseaba verla. ’ luego recibiste a santhiago y le devolviste el collar que te regalé. ’ el cual sigue teniendo en sus pertenencias, aunque idea de tirarlo se le pasó por la mente varias veces, no pudo hacerlo, confusión y sentimientos tan intensos eran demasiados como para tomar decisiones a la ligera. significó algo para ella cuando decidió otorgárselo y al tenerlo en sus manos nuevamente corazón se le hizo trizas, casi tanto como al momento de enterarse de los secretos que quarshie tenía guardados. sentirse insignificante por acciones ajenas ya es algo a lo que se acostumbró, de todas formas, y aunque está segura de que justificará sus idas y vueltas con las tragedias sucedidas de por medio, tiene la sensación de que solo serán más falacias, dione es así y punto. ’ entonces dime. ’ negarse a escuchar explicaciones sería hipócrita de su parte, estuvo repitiéndose constantemente que oiría lo que tuviera para decir antes de formar su opinión al respecto. fija ojos propios en los que tiene enfrente, piensa que, con un poco de suerte, podrá adivinar si está siendo sincera o no según su mirada, los ojos son la ventana del alma. ’ cuéntame qué sucedió porque honestamente no lo entiendo. ’ por más vueltas que le de al asunto, por más justificaciones que quiera sacar de la galera, nunca son suficientes para darle un sentido a lo que ambas vivieron. cada una desde su lugar. ’ pero no lo hiciste. ’ hecho que se siente como si le hubiese clavado un puñal en la espalda. se supone que eran cercanas, que se contaban las cosas y todo este tiempo no hizo más que tener una doble vida. ’ yo hubiese estado de tu lado en lo que sea y decidiste meterme en la misma bolsa que a todo el mundo. ’ en la misma que dani, que geonwu, que whitney, y podría seguir. si deseaba hacerle sentir especial entonces falló estrepitosamente en el intento. nunca fue así con la chica, todo lo contrario. si bien dice una cosa (que la ama, que la adora, miles de palabras bonitas que solo son eso: palabras) luego va y hace otra, seduciendo, manipulando y sobre todo viéndole la cara de estúpida porque, en algún lugar de su interior, alguna de las veces si llegó a creerle.
las palabras se quedan suspendidas en el aire, corpóreas, memorándum de todas las equivocaciones. al despertar esa mañana en maldivas, era un día tan bonita que no cabía imaginar que fuera a ocurrir nada que lo estropeara, observando a mozzie, no puede evitar pensar en sí misma de esa forma, el vendaval que arruina el clima soleado. ella era la único que amaba y extraordinariamente siempre encontraba cada pequeño recoveco existente, cualquiera filtro para de alguna forma terminar haciéndole daño, ella es lo único que ama y aun así la ha alejado para siempre. “no tienes que creerme, pero es la verdad” no se le ocurriría contarle otro cosa, ya no, al punto al que han alcanzado, cuando no queda nada que cuidar ni proteger, cuando las palabras salen de su boca con un torrente incontrolable, aun en el declive de no saber ni siquiera saber explicarle los sentimientos presentes en su cuerpo “estaba tratando cuidar de todos ustedes, no quería que involucraran a ninguna de ustedes” y lo ha intentado, en ese momento que los interrogatorios que vocablos se vuelven un desfile de todas los nombres valiosos “no son solo los policías, son mis padres también, ellos-” risa involuntaria que interrumpe el discurso, rostros que se perfila hacía el océano, deformando en el sufrimiento, ¿qué es lo que se supone que ha de contar acerca de su familia?, aun teniendo presentes los acontecimientos de las ultimas semanas, no se siente capaz de pintar el cuadro completo para ojos impropios, y esa lealtad, esa obediencia ciega, lo que le enfada tanto, la compresión de nunca ser capaz de escapar “a santhiago no se lo harían” en parte el motivo, también por aquella vez que le dijo que tenía que ser perfecta, y siente que la ha visto desde el principio, cuando se conocieron en la boda de su tíos, los wahles y los quarshies ahora tan entrelazados entre sí que resultaría demasiado complicado, inviable, absurdo, ser separados, dos entes simbióticos que se necesitan para subsistir. y cuando piensa en mozzie le vienen imágenes de sus padres, máxima por el teléfono reacia a dejarla pasar unos días en saeattle y su padre que ganó los votaciones hace no mucho, de esas personas que los quarshies no dudarían poner en el matadero de encontrar una conexión sustentable, bastaba con la pieza de joyería, entonces los pensamientos desembocan al tema apremiante, ese que mantiene a su corazón bombeando con arritmias “¿aun quieres que yo lo tenga?” hilillo de voz esperanzada, ¿aun podrías quererme?, porque dione desea tenerlo, utilizado aquel día para el baile de san valentín por la ha hecho sentir un poco más valiente, igual que la chica que se encuentra frente a sí, ese destino que sabe que le pertenece, que la encontraría durante el baile a mano de émile, desea que mozzie la quiera y se quedara para siempre, a pesar de que la logista del cerebro le recuerda que es un desenlace bastante imposible. escuchar su entonación por encima del ruido del oleaje fue un sonido definitivo. indicaba que no existía vuelta atrás, era momento de la verdad.
“émile y yo, nos conocimos antes que iniciara el primera semestre, salíamos” ahorra en detalles vergonzosos, las promesas pertenecientes aun un mundo paralelo que ya no tiene cabida en ese plano existencia, ambos enamorados de otras personas “cuando las personas empezaron a llegar a alabaster yo le pedí que no dijera nada, me avergonzaba- me avergüenza, haberme comportando como una idiota por él” y con todo lo que se sabe ahora, con fiona y cléo volviéndose tangibles en el relato, la sensación de vuelve mucho peor, tan propio de ella, siempre escoger a la persona equivocada para que le guarde los secretos, para que sea recipiente de sus afectos, es otra vez esa risa involuntaria, la que sale con desgano lo que se apodera de las cuerdas vocales, tiene que tomarse unos segundos para continuar “jack sabía, de alguna forma, sabía, y quiso manipularme con ello, al no funcionar tuvo que encontrarse algo más” y esa ahí que su apellido sale a flote, suspiro que abandona sus propios labios, y las lagrimas que terminan por resbalarse por las mejillas y la barbilla, el ardor que ha encontrado un hogar permanente en su pecho “averiguó cosas acerca de mi abuelo, de la forma en que llegamos a tener tanto, de lo que realmente somos, yo no lo sabía” y que estúpida se siente al respecto, debí haberlo sabido, la frase que cuelga de sus labios, nadie que sea una buena persona acumula tantos bienes, tanto dinero “me amenazó con hacerlo público, y yo sabía que si eso sucedía sería el final, y la verdad no podía- no puedo, ni tengo deseos, de hacer que ellos pasen por eso, mis hermanos ni siquiera saben, mozzie” ¿cómo iba a vivir ella el resto de su vida sabiendo aquello? sus propios padres empeñados en mantenerla a distancia de todo lo que ha conocido, ha dejado de ser su hija para convertirse en un problema a arreglar, un riesgo latente, así que de rápido se les esfumo el amor, la adoración que sentía por ella “yo sé que no somos buenas personas, pero aun así, yo- yo quería salvarlos a todos” durante un instante, le gusta pensar que si existe alguien en el mundo que pueda entender su desesperación, los por qués de su vida, la única sería mozzie, ¿es que no lo han dado todo, lo que fueron, lo que son, lo que serán? ¿no lo han dado todo por sus familias?. “empecé a hacer todo lo que jack me pidiera, durante meses, hasta que me demando algo que en serio, en serio, yo no quería-” brazos que involuntariamente terminan envolviéndose sobre su propio cuerpo, nunca lo admitiría, pero más allá de las palabras resulta a la vista, durante ese periodo de tiempo vivía aterrada de jack, las incontables veces que ha fantaseado con lo que agradable que sería volverse cada vez más diminuta hasta cesar su existir, se lo debe a él. “émile sabía lo que estaba sucediendo, él y yo- éramos conscientes de jack nunca iba a dejarme en paz, y no sé que habrá sucedido entre ellos, pero émile habló con él un día antes de la prueba, y le molesto muchísimo, los dos estaban enfadados, pero jack-” palabras que se cortan, pensando en los mensajes, las llamadas telefónicas de esa noche, esas que están guardados en el celular, esas que seguramente los detectives han encontrado, la razón por la que han termino dejándola ir y por la cual a los rowland también están sumamente interesados porque el asunto permanezca anclado dejos el ojo público “a jack nunca le intereso émile, era yo, y yo ya no podía seguir viviendo así, entonces lo hice y es culpa mía y lo lamento, no quise que nada de esto sucediera” caobas que se enfocan en rostro impropio, ocelos que parecen zafiros y constelaciones que aparecen en sus pecas, esas cosas que nunca se cansaría de admirar, y toda la verdad tendida a sus pies, igual que un cambio de desechos que ha patinado y vertido todo su contenido en el asfalto.
como si el encuentro en conjunto con la confesión no le hubiera provocado suficiente dolor, dione vuelve a acercarse, lista para el rechazo inminente, pero manos siguen buscando la calidez que irradia de cuerpo contrario, aun se siente cada vez que la mira, a pesar de la expresión de su semblante, como si el sol derramara luz sobre su piel, el cuerpo celeste que brilla con más ganas en todo el universo y las palmas que termina acunando su rostro, apartando los mechones que se alborotan al compas de la brisa que las atrapa “¿en serió eso es lo que piensas?, ¿qué eres igual a todos los demás? nunca te habría pedido que le involucraras en esto” que su vida entera se las ha arreglado por sus propios medios, creciendo rodeada de gente, inmersa en la soledad, nunca aprendiendo qué palabras eran las necesarias para pedir ayuda “eres todo lo que sueño, mozzie, no me importa lo que suceda, tampoco tienes que corresponder lo que yo siento por ti, es que solo- yo siempre voy a desear encontrar mi camino de vuelta a ti” pulgares que acarician los pómulos, como queriendo inmortalizarla en su mente, algo tan perfecto y especial que simplemente no puede dejar de tocarlo con yemas temblorosas, el hormigueo que le provoca en la dermis y estomago repleto de mariposas que aletean violentamente al tiempo que orbes irremediablemente se deslizan a sus labios “y te lo que dicho, ¿no?, hay cosas que te pertenecen solo a ti” inclinación involuntaria que acorta las distancias, provocado por eso que añorado durante tanto tiempo, lentamente en caso de que mozzie desee frenarlo, sus labios buscan los contrarios, apenas un roce, apenas un roce y siente que durante es breve instante, durante ese breve contacto, el mundo se convierte en polvo y lo único que existe son ellas y nada más importa.