04.
—Soy una estúpida. —Dijo en un susurro que si bien había sido para sí misma, resonó para todo el pasillo vacío. Recién había salido de clase de Pociones, clase en la que siempre se había destacado y sin embargo ahora tenía un enorme “reprobado” en mano. Natasha nunca había sacado menos de un sobresaliente, ahora mismo se sentía como una inútil. No podía creer que sus problemas personales hubiesen llegado a tal punto que no sólo afectaban su apariencia física y su alimentación, ahora también habían afectado a sus calificaciones y se sentía peor que nunca. Cansada de esconder sus emociones, no pudo más y sollozó. —Estúpida, estúpida, estúpida.
Gabrielle no era de esas personas que escucharan conversaciones ajenas... Vale, ¿a quién engañaba? Era un poco así. Pero no era entrometida, después de todo. Y su plan había sido caminar por el pasillo, y llegar rápidamente a su clase de Transformaciones, pero no pudo llevarlo a cabo, pues escuchó a la chica sollozar. No la conocía, aunque sabía que había intercambiado una que otra conversación con ella. Y no quería simplemente dejarla ahí llorando, pues probablemente se sentiría mal consigo misma luego. —Hey. —murmuró, haciéndose notar por la chica. —¿Estás bien? —preguntó, estúpidamente. Claro que no estaba bien. Olvidando su inservible pregunta, volvió a hablar. — ¿Qué es eso? ¿Un examen? Si te sirve de algo, yo siempre tengo reprobados.

















