𝗻. 𝟮𝟬𝟬𝟬. fausto montoya › veinticinco años. hijo menor de los montoya, familia millonaria del sector agroindustrial originaria de argentina. escorpio, esfp, pronombres masculinos. (pseudo)artista plástico.
Monterey Bay Aquarium
🪼

Kiana Khansmith

Love Begins

ellievsbear
ojovivo
cherry valley forever
RMH
Sade Olutola
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
TVSTRANGERTHINGS

❣ Chile in a Photography ❣

izzy's playlists!
Fai_Ryy

Jar Jar Binks Fan Club


@theartofmadeline

Game of Thrones Daily

PR's Tumblrdome

seen from United States
seen from Türkiye
seen from United Kingdom
seen from United States

seen from Denmark

seen from Azerbaijan

seen from Türkiye
seen from Uzbekistan
seen from Uzbekistan

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States
@ffaustom
𝗻. 𝟮𝟬𝟬𝟬. fausto montoya › veinticinco años. hijo menor de los montoya, familia millonaria del sector agroindustrial originaria de argentina. escorpio, esfp, pronombres masculinos. (pseudo)artista plástico.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
im a simple man i like when things are shaped like other things. stool shaped like a mushroom. pillows shaped like fruit. salt and pepper shaker shaped like two friends hugging. in my ideal world i will have a house stocked entirely with novelty objects shaped like other objects and it will be beautiful.
' por estadística, todo el mundo tiene mínimo a una persona que le quiere muerto ' se inventa, así porque sí, pero sin alejarse de lo que piensa genuinamente. ' imagínate nosotros ' personas influyentes, de cara al mundo, ¿no habría cientos que lo desearan de normal? ' no sé, siento que todo esto es un poco humo '
con las cejas apenas elevadas, tiene que admitir que la contestación contraria lo sorprende, para bien. “es reconfortante saber que no soy el único escéptico en la sala,” dice, la copa apenas alzada antes de darle un buen sorbo que la deja vacía. “es decir, es un buen espectáculo, pero de momento no tiene pinta de ser algo más que eso,” chasquea la lengua al tiempo de subir y bajar los hombros con suavidad. “¿cómo te va con la subasta?” se le ocurre, para variar.
“ un momento, caballero ─── ” eleva un índice, conteniendo una sonrisa al repasar el rumbo que ha tomado la conversación. “ no has preguntado si es cierto. ” claaro. eso es lo que falta. “ ¿te arriesgarías a comprar una reliquia maldita? la mejor reliquia maldita del universo, si debemos entrar en detalles. ” oh, la quiere muchísimo. quizás por eso evita el gran salón; para no enfrentarse a la idea de renunciar al tesoro familiar. “ eso último deja muchísimo que desear, ¿dónde está la satisfacción de ganar sin un poco de esfuerzo? tendré que buscarte algo de competencia. ”
presiona sus labios entre sí en un intento de reprimir una risita. sospecha que, como él, catalina tampoco ha escatimado con las copas aquella velada, mas no dice nada al respecto. “oh, por favor,” revolea los ojos. “¿no crees en el amor pero sí en objetos embrujados? eres terrible,” es fácil remitir a su primer encuentro cuando este parece haber causado cierto impacto en el argentino en los días que le siguieron. evade la pregunta un poco a propósito, pues en el fondo no tiene verdaderos planes de pujar activamente por nada que sus padres no aprueben de antemano. se relame los labios. “estoy seguro de que tengo competencia,” no está hablando de la reliquia, no realmente. no se detiene a explayarse antes de hacerle un ademán con la mano al bartender, que al cabo de unos segundos comienza a encaminarse hacia ellos. “¿no vas a darme una mano? se me dan fatal las subastas,” principalmente porque no ha asistido a demasiadas. achica apenas los ojos, y se inclina unos centímetros hacia adelante. “piénsalo así,” parte diciendo, hablando en un volumen reducido, solo para los dos. “si me ayudas a ganármela y después me bates un poco las pestañas, soy capaz de devolvértela por un precio insignificante,” propone como quién está hablando en serio, y de inmediato se pregunta si tendrá que hacer un esfuerzo sobrehumano para cumplir con su palabra. toma su distancia cuando el hombre detrás de la barra se posiciona frente a ambos, mas no le quita la vista de encima. pide un segundo old fashioned, y aguarda a ver si ella decide sumársele.
le entregan bebida que ha ordenado, justamente cuando el de rulos suelta palabras, capturando su atención. '' ah, gracias por recordármelo '' chasquidito que crea con su lengua contra paladar, porque definitivamente no había pasado tal tema ya por su mente. sin embargo, estaba lejos de molestarse, tan solo bromeaba con reacción. '' aunque sabes, ¿estoy mal de la cabeza o es interesante esa clase de atención? '' nada nuevo, al tailandés siempre le gustaba recibir la atención y, aparentemente, no le importaba de que manera.
pone la mano vacía en alto como quien se libera de toda culpa, si bien es probable que aquel no sea su último comentario desatinado de la noche. sobre todo si sigue bebiendo al ritmo que viene haciéndolo, aunque eso no lo dice. por supuesto, queda en evidencia cuando lo único que puede hacer en respuesta a su interrogante es carcajearse, visiblemente atónito. le toma unos segundos reincorporarse, y algunos sorbos volver a hablar. “van a crucificarte, pero no estás equivocado,” concede. la copa ya vacía, esboza un ademán para el bartender con el fin de que se la rellene. “por supuesto que es interesante. no sé tú, pero por lo menos a mí no me quieren muerto a diario... —o quizá sí, mas no en el sentido literal de la palabra,” sospecha que más de uno argumentaría lo contrario, mas fausto reconoce que las circunstancias son, cuanto menos, extraordinarias. “también cabe la posibilidad de que no sea real,” le recuerda en lo que recibe su nueva bebida. “¿tú qué opinas?”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
‘ ¿por qué recordarlo? ’ se queja, con su rostro mutando en una mueca de decepción. ¡la estaba pasando tan bien! ni él mismo se lo cree, pero por un segundo había logrado distraerse. ‘ llevo todo este rato tratando de adivinar la canción; la tengo en la punta de la lengua. ’ chasquea los dedos un par de veces, como si el gesto pudiera acabar con su frustración. sí, ha visto una nueva oportunidad para ignorar la existencia del asesino y la ha tomado. ‘ ¿tú sí te sabes el repertorio? ’
entre cortas risas, junta el pulgar y el índice de la mano menos hábil, llevándose la unión a los labios a modo de una teatral cremallera. el gesto se deshace con rapidez de todos modos, pues al poco tiempo tiene que usar la boca para volver a beber. a la par, sacude la cabeza en una negativa. “no tengo idea,” y considerando que su inglés no es el mejor, tampoco cree que pueda aportarle mucho a su búsqueda. “podemos pedírselo cuando termine, parece amistoso,” aunque, si tiene que sincerarse, esa es la conclusión a la que llega fausto sobre la gran mayoría y, si algo le ha demostrado el principado, es lo equivocado que suele estar. cuando pretende dar otro sorbo, se encuentra con un vaso vacío. antes de llamar al bartender, se vuelve para su acompañante. “¿tú qué sugieres? no creo que el bourbon esté haciendo el efecto que debería.”
¿era de esos que inclinan un poco la balanza a su favor? no lo sabe pero en ese momento le parece tremendamente favorecedor si es el caso. “ en eso tienes toda la razón y, considerando la suma millonaria que ofreceremos por esas —— ”, entorna un poco los párpados. “ reliquias ” la palabra que han usado una y otra vez. enarca una de sus cejas cuando él continúa hablando y vuelve a observar la botella por unos segundos, ¿esta no vale la pena? a su parecer era una opción magnífica ( aunque la decisión de escogerla la dejó al azar, por supuesto ) “ vamos — ” corrige antes de colocar el vino en su lugar y dar un paso hacia fausto. “ ahora eres mi cómplice y vamos a robarnos una botella... ” añade, encogiendo uno de sus hombros con suavidad “ así que sorpréndeme ” parece todo un conocedor. ¡qué suerte tiene!
“reliquias,” repite, divertido. no le toma demasiado entender el tono empleado, él mismo un poco hastiado de la palabra cuya única tarea parece ser la de alzar el precio a lo que en otro contexto serían meras baratijas. la observa guardar la botella un tanto sorprendido. si bien por su apellido le da cierto peso en el campo, está acostumbrado a que se opinión se pase por alto. por supuesto, es rápido en aprovechar la oportunidad. “dudo que encontremos al maradona de los vinos, un mouton del cuarenta y cinco,” comienza diciendo en lo que recorre las estanterías vecinas. “——pero podemos conformarnos por algo con cepas parecidas del mismo año. un lafite, o un latour,” conocimiento que le sorprende haber retenido, tal vez algo superficial para los verdaderos conocedores, mas le parece un buen truco de fiesta. avanza unos pasos más hasta dar con lo que parece ser el compartimento dedicado a burdeos, y es ahí que se agacha apenas. por fin, reconoce el nombre del château deseado, y estira la mano hasta dar con el año correcto. “ecco,” un lafite de 1945, ni más ni menos. vuelve a dirigirse a la rubia con la botella en manos, cual ofrenda para ella. “el mejor en su especie. nunca hicieron uno igual,” sus padres estarían orgullosos si no fuese un hurto, quiere creer. abre la boca para decir algo más cuando escucha pasos a la distancia, y de inmediato su mirada vuelve a posarse sobre la mayor como quien busca en ella una respuesta, o un milagro.
presiona sus labios en una fina línea, la cual lentamente parece curvarse en una sonrisa. “ interesante manera de romper el hielo, ” menea ligeramente el trago que sostiene entre sus dedos, mezclando los sabores que, dentro de poco, dejaría de distinguir. “ de todas formas, creo que el tipo es bastante bueno... aunque no estoy seguro si me hace olvidar esa posibilidad tan latente, pero... ” sus hombros se encogen, quitándole peso al asunto. “ al menos el alcohol suaviza un poco todo el ambiente. ”
como él, fausto también sonríe. agradece que no se lo tome a mal, considerando lo elevadas que están las sensibilidades en el principado estos días, y lo poco que parece registrarlo su lado más descarado también. “suena como que quieres otra copa,” reconoce sobre el final de sus palabras, o quizá solo está proyectándose. entonces, cuando él mismo nota que su copa está a sorbos de quedar vacía, se le ocurre: “te digo algo— ¿por qué no eliges mi próximo trago y yo el tuyo?” propone, la ceja levemente alzada, al igual que la curva de sus labios. “un experimento divertido, ¿no? si el fin es perder el conocimiento...” reconoce entonces que la mezcla de bebidas es la vía más efectiva.
❤️
no es discurso, sino la manera tan abrupta en que implicación se cuela en converso, lo que detona el titubeo que casi le hace derramar contenido de trago sobre propio saco. ‘ ¿disculpe? ’ ¿cómo es que en afabilidad pasan de música a discutir la eventualidad de un homicidio? en la vida hay quienes prefieren tomar al toro por los cuernos, no hay duda de ello. ‘ no, uh —— no creí que tuviéramos la libertad de hablar de eso. ’
una risa entretenida brota de sus cuerdas vocales sin querer. es infantil, y lo sabe, mas no puede evitarlo — su irreverencia es más rápida que su raciocinio. “claro que la tenemos,” miente, por supuesto. está seguro de que sus padres preferirían no escucharlo hablar de esa manera de un tema que amerita más seriedad, pero lo que no saben no puede herirlos. “——pero se vuelve un poco monótono, así que podemos pasar del tema. tranquilo,” dicho esto, vuelve a beber de su copa. saborea el vermú con una tranquilidad envidiable. “¿cómo te va con la subasta hasta ahora? ¿tuviste suerte?”
obi se mantiene observando el espectáculo con codo apoyado en la barra y su mentón yaciendo en la palma de su mano. música en vivo es bonita y atrapante, tanto que cuando el chico hace la pregunta, debe pestañear para volver a la realidad. ‘ mucho, me encanta, en casa siempre se escucha jazz. ’ familia montogomery, a pesar de todo, es tradicional y fiel a sus raíces. siguiente comentario provoca que toda la fantasía anterior se evapore frente a sus ojos y que un sentimiento completamente incómodo la invada de pies a cabeza. ‘ qué — — directo. ’ igual lo entiende, es casi imposible no pensar en eso, aunque lo intenta. ‘ ¿dónde estabas cuando recibiste el mensaje? ’
tiene que obligarse a reprimir una risita por la forma en que contraria parece procesar su comentario, tan desatinado como de costumbre. lo camufla con otro sorbo a su bebida, y la pregunta lo lleva a elevar sus cejas con cierta sorpresa. “¿estás interrogándome, montgomery?” devuelve, sin responder realmente. “eso me recuerda...” achica los ojos, baja la voz. se acerca unos centímetros más de lo necesario. “——¿descubriste mi apellido?” no tiene forma de saberlo. es probable que la muchacha haya perdido el deseo de saberlo tan pronto como sus caminos se separaron, así que supone que no pierde nada con preguntar. tras volver a distanciarse, decide también ofrecerle una respuesta a su pregunta previa: “en el jardín japonés, creo,” aquel día se había vuelto un poco borroso, y lo cierto es que no había cedido de inmediato a la posibilidad de que fuese una amenaza real. “¿qué hay de ti?” pregunta, haciendo al paralelo una seña al bartender para que le rellenen el vaso. “¿qué opinas, a todo esto? ¿es real, o alguien divirtiéndose a costa nuestra?”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
se siente como pez en el agua en la barra. definitivamente, la mejor parte de una subasta es cuando no estás en ella. gira el rostro para observar al joven apenas escucha su voz y como respuesta automática bufa. “ ¿primera vez? ” no sabe si es el alcohol que ya circula por la sangre, pero su voz sale con destellos de mofa. “ si actúas como si algo no existe, eventualmente, dejará de hacerlo —— ” es decir, si se esfuerzan lo suficiente en ignorar al lunático, él desaparecerá. ¡voilá! como por arte de magia. “ ¿qué estás tomando? ”
frunce el entrecejo. “¿escuchando jazz? no— tengo veinticinco años,” aunque entiende por qué puede parecer lo contrario. el problema de fausto es que le emocionan demasiado las cosas más mundanas, pero no se arrepiente de demostrarlo. algo de bueno tiene que tener la vida a una edad tan monótona. la solución que propone le saca una risita corta, y termina por encogerse de hombros. “negroni,” levanta el vaso un poco por encima de su mentón, solo para reparar en que está casi vacío. chasquea la lengua y le da el último sorbo. “——aunque estaba pensando en pedirme un old fashioned. ¿tú qué opinas? ¿muy peligroso combinar?” en estas circunstancias, omite para no quedar como un aguafiestas. a decir verdad, tampoco está muy preocupado por todo el asunto, no al grado que quizá debería.
“ si digo que mi reliquia está maldita, ¿las pujas empiezan más alto o más bajo? el terror siempre vende─── mira a anabelle. la desgraciada cotiza por las nubes. ” tenía cero pruebas, ninguna duda y una copita de más.
📍 le bar bleu.
sus labios se separan, mas nada sale. medita el planteamiento por unos instantes de más, pues lo cierto es que no tiene una respuesta demasiado certera. “¿por qué no pruebas?” propone en cambio. “en el mejor de los casos ganas una cantidad obscena de dinero,” para caridad, claro, pero sigue siendo su nombre en esa donación. “——y en el peor, nadie más puja y gano yo por default,” zanja aquello con una sonrisa cargada de altanería antes de darle un sorbo a su copa. “todos contentos, ¿no te parece?”
🔴 > Gran Salón del Hôtel de la Couronne
"Puedes mirarlo todo lo que quieras, pero al final será mío," asegura de buen humor, frente al sello de oro con forma de tortuga.
“oh, vamos,” larga un bufido teatral, si bien lo cierto es que ninguna de las reliquias termina de llamar su atención por el momento. “por lo menos finge que tengo una oportunidad,” pide, o más bien implora. “se me dan muy mal estas cosas. soy bastante lento,” tampoco es que tenga demasiada experiencia.
millicent recorre los pasillos subterráneos con la punta del dedo índice rozando las etiquetas de los anaqueles. de tin, marín, de do, pingüe… “ hola tú —— ”, musita para sí misma, tomando la botella en sus manos y revisando la etiqueta. “ 1992 screaming eagle cabernet sauvignon ” lee en voz alta, girando el rostro hacia quien se encuentra relativamente cerca y dedicándole una sonrisa cargada de complicidad. “ ¿estás de humor para asaltar la bodega y huir o debo cometer el crimen sola? ” al menos se merece un buen trago, ¡tanto altruismo la ha dejado sedienta!
── .✦ ubicado en the wine cellar, aproximadamente a las 21:05 hrs.
a pesar del negocio familiar, fausto no es un gran bebedor de vino, así que es más bien su espíritu aventurero el que lo lleva a hacerse un lugar en la bodega. si bien no sabe qué esperarse, ciertamente no es el pedido (¿o propuesta?) de la rubia. al cabo de unos segundos, se carcajea. “considerando las cosas que se están subastando allá arriba,” parte diciendo, “——difícilmente llamaría a esto un crimen,” está seguro que peores cosas se han llevado acabo en el hotel, tratos más oscuros y definitivamente menos éticos. al vino nadie lo extrañaría demasiado, quiere creer. “pero si vas a robarte uno, tienes que hacerlo valer la pena,” a duras penas lee la etiqueta, mas sabe que está hurgando en el año equivocado. “busquemos algo más... mil nueve cuarenta y cinco,” se le ocurre, dándole uso al conocimiento heredado.
📍 the crown's lounge.
‘ ¿te animas a una partida? ’ invita a la primera persona que detecta en las cercanías. sus ojitos brillan de alegría al haber ganado tres partidas seguidas de ese juego absurdo. ‘ ando de racha. ’ añade, barajando las coloridas cartas en lo que espera alguna señal de si su reto ha sido aceptado.
el sonido de la voz ajena logra su cometido, haciendo que el argentino detenga su caminata para escuchar la propuesta. finge meditarla unos segundos más de lo necesario, antes de decir: “soy un pésimo perdedor,” y sentarse en frente suyo de todos modos. no miente: son los males de ser el hermano menor, si bien con los años ha aprendido a llevarlo mejor. “¿tú qué opinas? ¿se pueden acumular los más dos y más cuatro?” controversia entre una corriente de pensamiento y otra siempre lo entretiene. con un ademán de la cabeza la invita a terminar de barajar las cartas. “¿cómo estás, shivani?”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
📍 𝗹𝗲 𝗯𝗮𝗿 𝗯𝗹𝗲𝘂.
menea la cabeza al compás de la música, sus propios dígitos golpeando la madera de la barra en un intento de seguir la cadencia del saxofonista, si bien no es (y nunca fue) músico. “es tremendo, ¿no?” pronuncia al momento de salir de su ensimismamiento, que además aprovecha para beber. “casi te hace olvidarte que alguien nos quiere muertos,” o eso dicen, reprime, pues él no está tan convencido.