Playful Kiss NO es una historia de amor
Lo digo en buena onda, porque me importa que las jóvenes dejen de ver este tipo de romance opresivo como algo deseable.
Si escribo sobre esto, es porque después de ver la serie y horrorizarme con el abuso psicológico que vive la protagonista, me puse a buscar las opiniones por la red, y me encontré con que todo mundo la ama. Tal vez vieron una serie diferente a la que yo vi.
Me referiré a la versión coreana, porque además, la historia original japonesa, es tan popular que tiene muchas adaptaciones.
Así que aquí van mis reflexiones.
Él lo tiene todo, ella solo tiene paciencia
Baek Seung Jo es un joven superdotado, con dinero, muy guapo y popular, a pesar de ser despectivo y grosero con todo el mundo. Ya con el tipo de galán empezamos mal.
Oh Ha Ni es una chica con poca inteligencia (ni siquiera promedio), que debe trabajar en el negocio familiar, es amable, pero no popular. La única cualidad en la que sobresale es su determinación y paciencia. Y, ¿para qué va a usar toooda su perseverancia? Para conquistar a un hombre que la ignora, es su única aspiración en la vida.
Con tanta disparidad, no hay un terreno común en el cual encontrarse como iguales, es inevitable una relación de subordinación.
Él sueña con ser el mejor, ella sueña con serle útil
Mientras él aspira a ser médico, se esfuerza en lo académico y lo deportivo, ella abiertamente expresa que lo que desea es dedicarse a una profesión en la que pueda acompañarle y ese es su motivo para elegir enfermería. Aún antes de que él muestre el mínimo interés en ella, Oh Ha Ni ya ha apostado todo su futuro a este hombre.
Ella sueña con ser un accesorio para él, ni por un momento se plantea qué desea para ella misma, más allá de acompañarlo. Se glorifica el deseo de ser dependiente. Lo encuentro sobrecogedor.
Él la menosprecia, ella lo idolatra
A lo largo de toda la historia, él repetidamente la humilla por su falta de talentos. La hace objeto de sus burlas, es indiferente a su sufrimiento e incluso disfruta con el dolor que le causa al ponerla celosa. De veras raya en sociopatía.
Ella, en lugar de hacerle una seña obscena y mandarlo a volar -es lo que yo haría-, se recrea en enumerar todas las cualidades de Baek Seung Jo, repitiéndolas a cualquiera que aguante oírlas.
Él solo da migajas de atención, ella da todo sin esperar nada
En medio de todos los desprecios y burlas, ocasionalmente él ofrece una sonrisa, un mínimo de cariño físico (ojo: solo físico) y con esto Oh Ha Ni se aferra más a conquistarlo, con la ayuda de la madre de él, que no sabemos por qué, pero está empeñada en casarlos a la primera oportunidad.
Cuando finalmente se casan, fuera de un fugaz deseo sexual, él parece no entender por qué ella espera una conexión emocional con él. ¿En serio esto parece un romance?
Pues sí, el muchacho es guapo, pero pasar por tantas penurias a cambio de estar con él, no tiene sentido. Si me dicen que ella “al final consiguió casarse con él”, yo les diría que veo ahí un matrimonio triste y sin gota de amor, pura soledad en compañía. Lo más triste es que esto sucede con gran frecuencia en la vida real. No se dejen engañar, si quieren una relación feliz, deben construirla con alguien que les de buenos tratos, con quien compartan valores y metas comunes.
Me fumé la serie completa esperando el cambio inexplicable tan común en los argumentos que comienzan con un muchacho distante que a media serie se rinde ante la protagonista. Pero no, el tipo nunca cambia, sigue frío e indiferente a la necesidad de cariño de su pareja, aun después de casarse con ella.
Entiendo muy bien que el amor no correspondido es un conflicto interesante para crear una historia que atrape, sin embargo, tampoco hay que abusar de este recurso narrativo hasta el punto de idealizar a las “mujeres tapete” y mucho menos a los hombres que las pisotean. Y viceversa.
No se trata de dejar de ver doramas, sólo que observemos con atención si realmente se trata de una historia de amor verdadero, nutritivo y sano. Empecemos a filtrar qué modelos de relación se presentan, cuestionemos su validez, construyamos nuevos ideales.
Es hora de dejar de pensar “esta es la cultura en la que vivimos” y empecemos a crear la cultura en la que deseamos vivir.
Sospecho que habrá más entradas de blog con este dorama, porque hay tela de donde cortar...