Fin de una etapa
Haber cursado Diseño 1 de la menara que lo hicimos, me sacó mucho de mi zona de confort. Las propuestas de aprendizaje que nos ofrecieron los docentes me sorprendieron y en la mayoría de los casos no terminé de comprender el propósito de lo que hacíamos. Ahora, que hago una mirada hacia atrás todo se ve más claro.
Termina el año y me alegra mucho decir que me voy con mucho conocimiento adquirido, me voy con otra visión del diseño y el diseñador en su labor. No puedo decir que me sentí atraído en todas las consignas pero definitivamente cumplieron su propósito educativo.
Trabajar en equipo (y de tanta gente!) fue uno de los desafíos más grandes que tuve este año. Me obligó a abandonar mi egoísmo por mi trabajo y aprender a trabajar de una manera distinta, que en cada caso, cada grupo que se forma, es distinto ya sea para mejor o peor. Es indiscutible que las cosas que se logran de esta manera, los resultados, superan cualquier otro realizado individualmente. Aunque no me guste admitirlo.
El trabajo colectivo final fue el mayor desafío. Lidiar con la incertidumbre de hacia dónde nos dirigíamos, volver para atrás totalmente cuando ya pensaba que estaba encaminado fue difícil aunque muy enriquecedor, aún con el reloj en mi contra. Me hizo darme cuenta que no siempre se diseña sobre un tema de interés personal pero que esto no es condición para lograr un producto que te llene de orgullo.
Haber visto las fotos que nos enviaron de los chicos ya usando los productos que realizamos, ver el valor que le dieron todas las personas de Fátima, me cambió la mirada, me llenó de satisfacción, ya cuando pensaba que todo esto había terminado.
No me quedan más que palabras de agradecimiento con mis compañeros, los docentes y la cátedra por todo lo logrado.
Reitero que este viaje recién comienza y no tengo duda alguna de que es el indicado.
Juan.















