Aventuras en Skyrim día 4: La torre más alta
No sé por qué me presto a estas cosas, pero aquí estoy... con apenas 10 flechas y las ganas de seguir respirando.
No tengo idea de en qué momento, del puro susto, terminé trepado en la torre más alta como si eso fuera a salvarme de algo. Voy a acabar traumado, lo presiento.
Vi con mis propios ojos cómo uno de los guardias fue devorado entero… ¡entero! No dejó ni las botas.
Y yo ahí, casi convertido en chicharrón de elfo.
¿Fue suerte? ¿Milagro? ¿Un bug de la vida? No lo sé.
Pero aquí sigo, contando estas locuras
— ElfoLoco, superviviente profesional (por ahora)











