Long live.
Hace mucho no escribía nada por aquí, si soy honesta, ya no recordaba la existencia de este diario ni de las cosas que una vez yo aquí escribí. Creo que una de las cosas más maravillosas de la escritura es que transporta. Te lleva a lugares que no recuerdas haber pisado y a emociones que no recuerdas haber sentido. Bueno, el día de hoy, vengo a cerrar el capítulo que me faltaba para terminar mi novela. Nuestra novela, si puedo agregar.
Este era mi lugar seguro, era mi corazón y por tanto fue tuyo por muchos años. Aquí vine desde los 18 a vaciar todo el dolor, todo el amor, todo el miedo y todas las emociones que una joven Fer experimentaba, y en algún punto, todo el miedo que puse aquí se convirtió en una carta de amor. La historia de el amor más bonito que había conocido y del cual no quería irme nunca, pero como siempre en la vida, ella tiene otros planes. El dicho uno propone y Dios dispone nunca había sido tan real para mí como cuando el corazón se me desgarro y yo quería entender el porqué. Por qué me dolía tanto? Por qué si este amor no era para mí me había dejado vivirlo, crecerlo, cuidarlo? Por qué me habías lastimado? Por qué te habías ido? Y ahora se porque, porque Dios dispuso. Hay caminos que esta conectados, yo siempre te dije que nuestra almas se conocían de tiempo atrás, y era cierto. Pero también es cierto, que no importa cuanto quieras forzar las cosas ni cuanto se reconozcan las almas, los caminos se van a separar, porque Dios ya dispuso de ellos, y te cruzo con otros caminos, con otras vidas y otras personas.
Yo se toda la verdad. La historia completa, cuando, como, quien, con quien. Siempre la supe. Y por saberla, siento que quería una explicación, un motivo, una justificación que me dejara con un sabor dulce en la boca del porque yo no era suficiente, de por que mi amor no alcanzo. Yo se que no fue eso, se que no tenia que ver conmigo y la verdad, se que tampoco contigo.
Dios había dispuesto de nuestros caminos, dándote otra historia y otro amor porque algo tenias que aprender de ahí, y a mi, dándome el amor propio y dándome la lección más grande de mi vida, a través de ti. Y por eso, te estoy eternamente agradecida. Aunque no sólo por las lecciones, te estoy eternamente agradecida por el amor, por la complicidad, las risas, los viajes. Contigo aprendí tantas cosas y le diste sentido a mi vida en deriva muchos años.
Esta no es una carta de reclamo, ni una nota de suicidio de nuestro amor, para nada. El amor que te tuve, esta contigo. Es todo tuyo, te lo entregué completo y te lo deje completo. Intacto. La vida que compartimos, aún estando separados, va a ser por siempre uno de mis recuerdos más bonitos, pero creo que es hora de que queden ahí, como recuerdos. El amor que compartimos quedó en las cartas, en las fotos, en los que lo vivieron con nosotros porque fue tan fuerte y tan grande que pinto de color a todos los que nos veían. Pero quedo, quedo atrás. Al igual que nuestros caminos, que aunque chance y lo estábamos forzando, hacia mucho no caminaban al mismo rumbo. No quiero que pienses que esto es un reclamo, para nada lo es, es un homenaje a lo que sentimos y a lo que yo sentí por ti, pero que hoy decido dejar atrás. Hoy es el último día del año y por eso quiero dejar esto aquí, que no avance mas en otros ciclos. Hoy quiero que sepas que te adore con todo lo que tenia, que te ame hasta el último instante y que de verdad, quise odiarte. Pero no pude y no puedo, quería odiarte por una razón equivocada, porque estaba tan enfocada en tener que perdonarte por lo que paso que no podía avanzar, hasta que lo entendí. Yo no tenia que perdonarte nada, porque no me habías hecho nada. Lo que pasó te lo hiciste a ti porque lo hiciste por ti, por tu bienestar, porque el amor llamó a tu puerta otra vez y ahí fue cuando pude avanzar. Esto no fue por ninguno de los dos, esto fue porque así tenía que pasar y porque la vida siempre te va a llevar a mejores lugares. Por eso creo que fue fácil para mi verte como un amigo solamente otra vez, porque yo sabía que ya no podíamos amarnos, pero yo seguía queriéndote e interesandome por saber de ti. Y aún lo hago, aún te quiero muchísimo y aun me importa que estés bien, pero se que no es mi lugar estar en tu vida como una amiga, mi ciclo se cumplió.
Quiero que sepas también, que siempre vas a contar con mi apoyo, que siempre tendrás a alguien que le importe que estés bien y alguien que siempre quiere que te vaya bien. La capacidad que tienes para hacer feliz a los otros es algo que quiero que conserves y reconozcas. Yo te lo juro, siempre voy a estar ahí, pero ahora necesito seguir por otro camino. Necesito abrir mi corazón otra vez, y darme cuenta que mi capacidad de amar no está mermada, que si puedo sentir, y que finalmente lo estoy volviendo a hacer. Se que ambos merecemos todo el amor del mundo y que merecemos ser felices, tan felices como en algún momento nos hicimos el uno al otro.
Este es el cierre de mi diario, el cierre de un amor que no se acaba, pero se transforma. Si algún día quieres volver aquí, eres bienvenido a leer las páginas para recordarte que eres un ser humano maravilloso y que vale muchísimo la pena, porque si alguien se enamoro tanto de ti es porque eres digno de amor, de respeto y de aprecio. Eres importante, eres especial y no importa lo que tu cabeza te haga creer a veces, eres un gran hombre. Eso nadie te lo puede quitar, ni tu mismo. Mereces amor, mereces felicidad y mereces estar bien.
Ya no eres un gusanito, finalmente tu también eres una mariposa. Te toca volar alto alto, ojalá que en algún momento nuestras alas se vean otra vez, pero por ahora, nuestros vuelos se separan.
Larga vida.
Larga vida.
Larga vida a esa mirada en tu rostro
Larga, larga vida a la magia que hicimos.
Fer





















