Dada mi situación sentimental actual he reflexionado sobre algo que me gusta bastante: el idioma español. Reconozco que a simple vista no sean cosas que van de la mano normalmente, pero procuren seguir mi tren de pensamiento.
¿Alguna vez se han percatado de lo afortunados que somos quienes utilizamos la lengua castellana? La riqueza del vocabulario y expresiones de las que disponemos lo hacen el idioma perfecto para el romanticismo (ojo que probablemente yo mismo sea una de las personas menos románticas, así que supongo que debe ser algo bastante obvio).
De los tres idiomas que domino y el otro par que todavía no conozco a profundidad, no encuentro otra escala de matices para la descripción de los sentimientos hacía otra persona que me provee mi lengua materna. Permitan me explico; así como todo en la vida, el amor tiene etapas, es un proceso, al menos a mi parecer.
En primer lugar, una persona se siente atraída hacía otra, la atracción, que puede tener a su vez diversos fomatos (física, emocional, intelectual), es el primer paso en una relación amorosa. Posteriormente, viene la etapa en dónde muchos empiezan a quedarse, cuando, en palabras de adolescentes te gusta alguien. Hasta ahora todo tranquilo, las relaciones de este nivel generalmente no tienen complicaciones ya que no llegan a ser duraderas.
Cuando se empiezan a desarrollar emociones más fuertes es cuando las complicaciones aparecen, tenerle aprecio a alguien es lo siguiente después de la atracción del principio pero todavía es algo muy ambiguo, el cariño es el primer paso real en el camino del amor, ya sabes, cuando alguien te importa y está constantemente en tu mente, le tienes cariño y te preocupas por ella.
La tercera fase es querer a alguien y aquí se decide realmente cuál es el futuro de una relación, ya que todo puede mejorar o irse al caño. A mi parecer, querer a alguien no es algo tan sencillo como la mayoría de personas lo hacen ver, implica estar al cuidado de otra persona y demostrar un interés particular. Generalmente esto es más común entre amistades pero en las relaciones amorosas a las que me refiero puede ser un punto de quiebre.
La locura del enamoramiento, una de las partes más bonitas del proceso ya que implica el final del cariño superficial para dar lugar al florecimiento del sentimiento tan anhelado, no profundizo en el tema porque no soy alguien reconocido por su cursilería.
Finalmente, el amor. ¿A cuántas personas conocemos que profesan amor por alguien? Tratemos de olvidar el amor “storgé” que a veces damos por sentado con la familia y amistades más cercanas. Como paréntesis, estos pensamientos que plasmo son una extensión de mis ideas acerca de los términos griegos pero me quiero concentrar únicamente en la idea tradicional de una relación romántica.
En mi opinión, el amor es algo muy difícil de alcanzar ya que sólo podría llamarse así si tiene compromiso, intimidad, confianza, pasión, y estos elementos no son cosas fáciles de conseguir, otra razón por la que me desagradan la mayor parte de historias que presentan el cine y la literatura, no todas, por supuesto, pero sí en sobremanera.
¿Qué opinan sobre el amor?
El amor, pocos lo conocen, muchos lo buscan, pero nadie lo olvida.