Aprendí que amar no significa poseer ni estar presentes a cada instante. Significa confiar, respetar los tiempos del otro y seguir creciendo como individuos. No necesito hablar todos los días para sentir cariño, ni quiero que alguien dependa de mi atención para sentirse amado. Si nuestra manera de amar no coincide, está bien dejar ir sin rencor.














