Por qué no te buscas a alguien?
Sin saber que yo ya vengo de vuelta.
Que si estoy soltera, no es porque no lo he intentado (ya tengo un agotamiento crónico por intentar).
He conocido personas de todo tipo, edades, profesiones, incluso de distintos lugares del mundo. Ganas no me faltaron... pero...
Ignoran que yo ya me enamoré. Ya amé con todo mi corazón, y así como mi corazón un día se elevó de amor, también cayó en picada tan fuerte que se rompió con daños (hasta el momento) irreparables.
Ignoran que yo conozco lo más amargo del desamor. Que amé con obsesión, y que había un nombre que años atrás me remecía con solo escucharlo.
Ignoran que me perdí, que vivir ya no era lo mismo. Que tuve que aprender a construir mi felicidad en base a algo estable y no a otra persona.
Lloré tanto que perfectamente podía llenar una piscina. Ni yo sabía que podía llorar tanto.
No saben que mi cabeza no podía pensar en otra cosa, que me sentía atrapada en el amor que sentía por alguien.
Yo conozco lo más amargo del amor. Y no había cómo huir de eso. Alejarse no fue tampoco la solución, porque ni la distancia ni los días bastaron.
Yo sé lo que es aceptar que un día tuviste todo, que podías morir tranquila, y que al otro tenías que buscar un nuevo motivo para continuar por tu cuenta.
Amé tanto que incluso cuando más me dañaron yo seguía amando.
Amé tanto que era capaz de hacer locuras.
Amé tanto que guardé en mi ser a una persona entera y sacarla de mí causaba tanto dolor como remover una parte de mí.
Luego de eso ya nunca pude ver el amor como antes.
Me gustas, tú también me gustas. Pero ahora tengo miedo. Ahora me siento insegura. Ahora solo quiero tener paz.
Ya no soporto que alguien pueda gustarme tanto, porque mi cuerpo se pone en estado de alarma inmediatamente. Comienza la inseguridad y mi cabeza a pensar a mil por hora. Si hoy no me escribió entonces no me quiere. Ya casi no tengo confianza en mí. Ya mi corazón está agotado.
Ya no podré entregar lo mismo a otra persona y descuidar tanto de mí por amar a otro. No podré darme esa oportunidad de amar de esa manera de nuevo.
Mi vida ahora consiste en decepciones y relaciones cortas. Un catálogo de personas que han aparecido y ninguno es apto. Ya ninguno puede provocarme lo mismo. Ya ninguno es lo suficientemente importante. Ya sé que puedo olvidar a cualquiera así que nadie me engancha. Ni yo engancho a nadie.
Mi corazón ya no tiene esperanza. Mis ojos ya no quieren mirar tanto al futuro.
Solo puedo permitirme vivir experiencias comunes fingiendo que son especiales... Porque me gustaría creer que son especiales.
Me gustaría creer en que volveré a escuchar un te amo sincero, y que yo diré un te amo sincero desde mi corazón.
Me gustaría pensar en que volveré a creer en esta farsa del amor que no sé quién la inventó, pero no es la misma receta para todos, para mí más bien es un engaño y es un juego en el que te arriesgas a perder, y si pierdes te puedes perder a ti mismo. Un precio caro por pagar pero que uno aún está dispuesto a jugar porque sino, ¿qué sentido tiene la vida?
¿De qué nos emocionamos si ya no estarán los finales felices de las películas y cuentos?
Solo me queda soñar que un día...
Me voy a encontrar con esa respuesta que espero tanto.
He trabajado tanto en sanarme que creo que la merezco. Un día esa oportunidad tocará mi puerta. Y la voy a recibir sabiendo que me pertenece. Un día miraré unos ojos que me quitarán el miedo. Los ojos correctos. Porque en el pasado caí por los equivocados. Un día una mano gentil me va a mostrar esta experiencia de manera diferente. Y voy a saber que en la vida los milagros existen, y voy a volver a creer, y a tener ganas de arriesgarme por vivir algo tan lindo y tan loco que parece irreal. Un día alguien me abrazará en las noches cuando tenga miedo, y estará ahí cuando recuerde por todo lo que he pasado. Un día yo seré la protagonista de una historia feliz, de un papel que se revierte, ahora soy yo la que disfruta, la que agradece que tiene al fin a su tesoro. Lo anterior fue una ilusión, Lo anterior solo era una prueba para que llegara lo definitivo.
Porque mi corazón lo merece, porque mi persona entera merece vivir lo más hermoso que tiene la vida.
Ya no pensaré en lo que he pasado, no importarán todas las personas y experiencias que viví y que no eran para mí.
Un día todos los pasos que he dado, incluso los sin destino y sin sentido, me llevarán al sentido más grande de que mis ojos parpadeen en este momento. Estoy aquí porque mañana sin duda todo será mejor.
Un día... de verdad voy a amar.