Before I fulfilled my dream...
Era otro día cualquiera, estaba aburrido, solo en su pequeño departamento, esperando la hora de ir a su aburrido trabajo a cumplir con su jornada del día. Trabajaba medio tiempo en un pequeño café cerca de su residencia; ganaba lo suficiente para poder mantenerse a si mismo, pero no era suficiente, se decía. Había estudiado Artes y Música y su sueño era ser cantante, pero nadie le daba la oportunidad.
Decidido a salir de su estresante rutina y aprovechar su día libre, salió de su casa en dirección al parque que estaba a unas calles de ahí. Cuando llegó, se sentó bajo la sombra del árbol más grande en el lugar y, abriendo el libro que se había llevado para pasar el tiempo, se dispuso a leer. Era un día agradable, no hacía calor ni frío, era simplemente perfecto, según él.
Había pasado una hora más o menos, o eso indicaba el reloj de su celular, y él lo había sentido como minutos; cuando sintió una presencia a su lado. Allí, sentado a unos centímetros de él, se encontraba un hombre alto, a juzgar por sus piernas; estaba dormido, o eso creía por lo calmado de su respiración cuándo una voz gruesa lo asustó e hizo saltar en su puesto.
— ¿Te gusta lo que ves? —Fue todo lo que emitió el otro chico a su lado. Él, por su lado, procuró hacer de cuenta que no hablaba con él y regresó la vista a su libro. Se había sonrojado como un idiota y agradecía que el otro aún tuviera sus ojos cerrados, aunque su maldita sonrisa egolatra le decía que sabía el cómo estaba.
— Perdón si lo desperté. —Fue todo lo que dijo, aún sin poder reaccionar del todo. No se había dado cuenta que había observado a aquel desconocido por más tiempo del necesario y por ello lo había pillado.
— No estaba dormido. — Le respondió el chico, el cuál no sabía en que jodido momento se había acercado a él. — Sólo descansaba. —Dijo resuelto y él frunció el ceño volteando a verlo, ¿Por qué coño le daba explicaciones? No lo conocía, ni eran amigos, mucho menos.
— No te pregunte. —Respondió un tanto grosero para ser alguien desconocido y que, por lo visto, era mayor que él, o eso pensaba.
— Lo sé. —Respondió el otro sin mostrarse molesto por su respuesta grosera y en cambio, sonrió como un grandisimo imbécil al que le gustaba todo aquello, cosa que logró incomodarlo y volteo de nuevo a su libro.
Había pasado tiempo, un mes exactamente y seguía su rutina, tan aburrida como siempre. Se había encontrado con el chico del parque por casualidad varias veces más, y seguía incomodandole que el tipo lo mirara tan ¿profundo? ¿pervertido? Por un momento parecía que quería saltarle encima y eso lograba incomodarlo, y mucho; más desde que el imbécil descubrió donde trabajaba e iba cada viernes al café donde trabajaba, y le hacía esos comentarios egolatras que, por lo que noto, eran bastante normales en el tipo. Y no lo culpaba, el hombre estaba rico, pero eso no lo diría en voz alta y menos a él.
Los días continuaron pasando y extrañamente y en contra de toda regla impuesta por él mismo, se había hecho amigo de aquel alto chico que, ahora con casi tres meses de conocerlo, sabía que se llamaba Song Kyungil y que, efectivamente, era su hyung.
No sabía que lograría congeniar tan bien con el mayor en tan poco tiempo, de hecho, parecían hasta hermanos y, gracias al otro, su rutina diaria y aburrida se vio interrumpida en todos los sentidos, gracias a Kyung. Siempre lograba encontrar algo nuevo que hacer o a donde llevarlo o en su defecto, hablar y nunca encontrar fin en sus conversaciones.
Los días siguieron pasando y con ellos, los meses. Su vida había cambiado bastante desde la llegada de Kyungil que, después de un año, ya era su esposo y tenían dos hermosos bebés. Su vida había cambiado mucho, definitivamente y le encantaba, pero aún no era todo.
Después de tanto esperar y, que aún después de casado nunca desistió de convertirse en trainee de alguna empresa y que, después de tanto y con año y diez meses de relación; por fin había conseguido conseguir una nueva audición. Estaba nervioso, no lo negaría, pero a pesar de todo, logró pasar la audición y ahora era trainee en Ethereal. Por fin su sueño se estaba cumpliendo y sólo deseaba poder debutar junto a los que serían sus compañeros en aquel nuevo camino en su vida...