‘ ajá, ajá ’ asiente un poco ante aquella pregunta y, cuando escucha la siguiente, primero responde encogiéndose de hombros. ‘ no la abandoné por completo, pero me aburrí y ahora es más como un pasatiempo, o algo que hago en mi tiempo libre ’ le comparte, y es que si bien siempre le gustó la música, había sido algo que más o menos fue forzado a hacer por sus padres. entretanto, había descubierto que no era esa su verdadera pasión. ‘ bimbo, bimbo ’ asiente un poco, como intentando memorizarlo, ¿pero podía culparle? ¡era un nombre ridículo! y, cuando intenta mirar en derredor, como para buscar rastros de algún perro que se pareciera al de la fotografía que piers compartió, tiene que soltar una carcajada cuando parece que la contraria no recuerda su contraseña de facebook. ‘ ¿cómo va a ser eliminada tu cuenta? ¿te hackearon, o qué? ’ inquiere, entre risas, mismas que solo se intensifican cuando le comparte las posibles razones por las que aquello pudo ocurrir. mientras tanto, busca su propio móvil para entrar a su propia cuenta (de la cual tampoco recuerda su contraseña, pero agradece que simplemente se abra cuando toca el icono de la app), y procede a tenderle el móvil, mismo que pronto atrae hacia sí mismo, como si hubiese cambiado de opinión. ‘ ¡mo-men-to! ’ ahí, le muestra el dedo índice para enfatizar aquella pausa. ‘ ¿qué insinúas? ¿me estás llamando anciano? ’