grito femenino es el que le hace actuar sin pensar y corre en dirección contraria a donde su mente le dicta dirigirse, mala idea, cuanto más se acerca más acuosos suenas sus pasos, suenas charcos y poco a poco aquello va en aumento, no sabe de donde viene el agua pero algo le dice que no va a parar, voz masculina es ahora también añadida al personal, aunque ignora aún cuantos son pues no le cabe que les estén haciendo aquella sarta de boberías, ¿sería mal momento para nombrar las películas de saw? menos mal acá nos les piden matarse unos a otros pero bueno, aún es bastante temprano “ debemos encontrar de donde proviene el agua y cerrarle el paso, para que eso nos de más tiempo de encontrar una salida, o bien podemos dividirnos y tentear ambas idea a ver qué tiene efecto primero, eso sí, tiene que ser antes de que el agua nos llegue a la cintura o el cansancio comenzará a cansarnos de más ” la cabeza, mierda ahí está esa jodida sensación que sintió en la fiesta, como recordando algo vagamente familiar que se le olvidó años atrás, siente un escalofrío trepar por su espalda pero se obliga a pensar fría y calculadoramente como el militar que fue, aunque odia esa etapa de su vida. // @xatropolis ,, @kimcyc
Tantas voces, tantas quejas, tanto histerismo, logran ponerle los nervios a flor de piel, no puede negarlo, pero también la ayudan a mantener la compostura que sus compañeros parecen haber perdido. Ni siquiera se atreve a decir ninguna palabra, sino que deja a sus celestes vagar por todo el lugar en búsqueda de una solución que no encuentra, que no se hace presente. Lo único que parecer ser una realidad es el agua que no cesa de aparecer y llenarlo todo, inclusive sus botas. Pronto comienza a tiritar de frío y las palabras de Izan llegan claras y rotundas con la fuerza de la veracidad. “Si seguimos resistiéndonos, terminaremos agotándonos” piensa y lo expresa.
— Si seguimos resistiéndonos, terminaremos agotándonos —su voz es baja pero clara y segura—. No hay que nadar contra corriente. Hay que sentir la corriente —sigue, cavilando. Imaginando aquel escenario como el de una piscina. Y en las piscina había pequeños ductos que expulsaban agua y que cuando te acercabas a ellos parecían los grifos de masaje de un jacuzzi—. Ductos. Hay que buscar algún ducto de agua que esté en el suelo o entre los arbustos —comenta, “o aspersores como el de los jardines”, piensa, pero el agua en ascenso le hace ver que debe ser algo más potente—. Nos vamos ahogar. Oh por Dios, nos vamos ahogar. / @kimcyc
—¡no nos vamos a ahogar!— devuelve, la afirmación no deja espacio para replicas, aunque en realidad, luego del silencio reflexivo en el que se ha envuelto, mientras la situación a su alrededor empeora, piensa que el escenario donde sus pulmones terminan llenos de agua es probable que lo contrario —tenemos que seguir la corriente— conviene, porque es la única idea con la que pueda estar de acuerdo —el agua esta demasiado turbia para ponerse a buscar ductos, a juzgar por la rapidez en la que sube el nivel, la presión del agua debe ser suficiente para arrancarte una mano y si pudiéramos atravesar los arbustos ya lo habríamos hecho— como de costumbre, es más sencillo encontrar fallas en los planes ajenos que crear los propios, kimaya lo sabe, le gustaría tener el conocimiento suficiente para poder solucionar la situación, pero desde que entro en aquel laberinto no puede sacudirse la sensación de aturdimiento, como de ensoñaron —quizá, si dejamos que el agua suba lo suficiente, podamos flotar hacia arriba para saltar los arbusto a otra parte del laberinto que no este inundándose— . // @danderthy
Tener a un completo extraño tratando de calmarla no era el tipo de noche que pensaba iba a tener, pero funciona para hacerla volver a tierra. Observa a su alrededor y recién nota que no esta sola. La situación la pone en blanco, no sabe como actuar, sólo atina a decir: “No, no, no, yo no me voy a separar de nadie, ese es el primer paso para que nos maten a todos” exagerada como siempre, Ander pasa la vista de derecha a izquierda en busca de una salida “Y mucho menos dejaré que esto se moje, no me lo regalaron” exclamó haciendo un ademan con la diestra repasando su guardarropa, ya suficiente era con tener los pies y zapatos, zapatos, no quiería ni pensar en ello, hace un mohín ante la inevitable idea de lo mojados que están “¿Y-y sí pedimos ayudar?” tantea, no se le ocurre nada mejor, la mente esta demasiado nublada y la castaña no se caracteriza por tener las mejores ideas bajo presión. “No quiero morir ahogada” expresa enseguida y ahoga un grito. Con las manos temblorosas tantea el móvil en el bolsillo con la clara intensión de googlear “Como salir de una inundación” . Más se tarda en sacarlo que en darse cuenta de la mala recepción que tiene, “No tengo, no tengo buena señal” se vuelve a quejar “Nos vamos a quedar aquí, viví feliz” anuncia dándose por vencida. ╱ @owenfitzg . @izvnw . @xatropolis . @kimcyc