EntendÃ, está bien, vida. Te doy la razón, me rindo. La amo y se ha ido. Ella es feliz y eso deberÃa ser suficiente. Después de todo lo que pasó, lo que nos pasó este año, con todo el dolor y el sufrimiento, solo debo aceptar e irme, dejar de insistir donde ya me mostraron que no soy nada. Y aunque demostré lo importante que eran para mÃ, jamás fui tomado en cuenta de verdad. Espero que sea feliz, lo más feliz en el mundo, porque se lo merece.
Adiós, amor. Adiós, sueños. Adiós, vida que solo estaba en mi mente. Jamás volveré a desear algo, jamás volveré a tener esperanza. Mi corazón ha muerto y mi alma se ha roto completamente. Aún la amo, pero jamás la volveré a molestar.



















