Diario de una historia de desamor.
“¿Me extrañará como yo le extraño? ¿Me seguirá amando? ¿Pensará en mí?” Son preguntas que me atormentan todas las noches y de ninguna he conseguido respuesta de él. Solo mi mente y mi corazón me responden, cada uno con su forma de decir las cosas. “Seguro que sí, él te amaba. Seguro lo sigue haciendo.” Me dice el corazón entusiasmado. “No seas tonta, ya no. Acepta que se ha ido.” Espeta mi mente, cansada de decir siempre lo mismo.
Las preguntas siguen formulándose… La mente y el corazón siguen respondiendo, pero con el tiempo el corazón empieza a cansarse y empieza a aceptar su derrota ante la razón.
Con el tiempo empiezo a aceptar la realidad… Empiezo a sanar.
—Corazón con tinta.













