Fomentando un ambiente creativo en el trabajo
Hemos venido hablando de la importancia de la creatividad y lo vital que es para la innovación. Esto hace necesario comprender que cuando nos mantenemos trabajando de la misma forma en que trabajamos siempre disminuimos el espacio para la toma de riesgos y encontrar nuevas formas de ejecutar tareas, eliminando la posibilidad de la creatividad en el trabajo.
Entonces, cabe hacerse la pregunta ¿Cómo podemos crear un ambiente más creativo en el trabajo?
Para que las organizaciones puedan desarrollar nuevas ideas y productos necesitamos equipos más creativos, por ello si queremos fomentar un ambiente de trabajo creativo lo primero que debemos hacer es despertar el pensamiento creativo en nuestros colaboradores. Acá dejamos varias ideas para incentivar ese ambiente creativo en la organización:
Construir una atmósfera de trabajo creativa.
Ninguna organización puede ser creativa sin construir un ambiente de trabajo que la promueva. El cómo debe ser ese ambiente depende de la industria en que nos encontremos, puesto que no es lo mismo trabajar en un teatro, que en una agencia de publicidad, o en un banco o en un supermercado.
La idea es que si entramos en un lugar de trabajo, la atmósfera creativa debe estar implícita en él, debe sentirse. Ya sea que trabajemos de forma presencial o remota debemos crear ambientes de trabajo y aprendizaje donde todos se sientan apoyados y motivados para despertar la curiosidad y creatividad de los equipos.
Los espacios de trabajo los podemos mejorar sustancialmente para diseñar un ambiente creativo considerando cosas básicas como el ruido, los colores, la temperatura y la iluminación del lugar.
Los ambientes de trabajo con variados niveles de ruido son buenos para diferentes tipos de trabajo que se requieren en una entorno creativo. Así, si contamos con espacios privados, mesas colaborativas, espacios cómodos para pensar, espacios para enfocarse, espacios para descansar podemos estimular la innovación en nuestras oficinas.
Los colores por ejemplo, pueden impactar fuertemente en las vibras y energía de un espacio.Por ello debemos considerar el color en nuestro día a día para fomentar los distintos estados y estímulos que se requieren para la productividad, comodidad, efectividad y creatividad.
La temperatura de un lugar incide de manera importante en nuestra comodidad y en cómo nos enfrentamos a las distintas tareas de un día a día. Pensamos mejor cuando la temperatura es agradable.
La iluminación y/o la luz natural también son importantes para fomentar la creatividad, puesto que la luz brillante nos sirve para enfocarnos y la iluminación más baja mejora el proceso de pensamiento creativo. Lo ideal es la luz natural, pero si no la tenemos existen soluciones para ello.
2. Preparar escenarios que promuevan el brainstorming
Espacios con pizarras, papelógrafos, hojas de papel, lápices, marcadores, post-it siempre disponibles en el trabajo y en las áreas de descanso son ideales, puesto que las ideas aparecen en cualquier lugar y en momentos inesperados, así podemos aprovechar los beneficios de ello para fomentar la creatividad.
3. Impulsar la generación de muchas ideas
Cuando se trata de idear lo que buscamos es cantidad de ideas y no calidad, generar tantas ideas, conceptos y opciones como sea posible, estimular nuestra imaginación y jugar con lo imposible, alocado y extravagante, puesto que de esas muchas ideas puede salir nuestra próxima gran idea. Fomentar el pensamiento divergente es vital, pues es cuando salimos a explorar y curiosear, preguntarnos ¿Qué más estamos explorando?
4. Crear espacio para la equivocación
Para tener un espacio de trabajo creativo no debemos tenerle miedo a fallar, puesto que cuando fallamos estamos forzados a encontrar nuevas y diferentes perspectivas antes de seguir adelante y esas nuevas perspectivas despiertan la creatividad. Fallar es una parte importante de innovar, si no fallamos entonces estamos realmente fallando.
Jugar a lo seguro y no tomar riesgos es a veces la posición más riesgosa y la creatividad en el trabajo requiere de la toma de riesgos, de salir de la zona de confort para así fomentar el aprendizaje e inspirar la creatividad
5. Dejar espacio en nuestra agenda para la creatividad
A menos que estemos en una industria única y particular siempre vamos a tener problemas, ya sea en la semana, durante el mes o durante el año, todo el tiempo. Para resolver estos problemas necesitamos espacio para buscar soluciones, ya que si lo dejamos a nuestro día a día nos termina consumiendo. Por eso se hace necesario bloquear espacio en nuestra agenda para la creatividad, bloquear espacios especiales en la semana para dedicarlos a la creatividad y la exploración.
6. Inculcar la búsqueda de problemas
Los problemas son una condición necesaria para las situaciones novedosas. Vivimos en un mundo lleno de problemas, los vemos a diario, en las noticias, en nuestro trabajo y en nuestra interacción social, debemos ser observadores, porque curiosamente los problemas están delante de nosotros. De eso se trata la observación, parece obvio, pero piensen en las pequeñas mejoras que podemos hacer en nuestro trabajo. Lo cierto es que la mayoría del tiempo lo ignoramos porque los vemos como pequeños, por tanto poco dignos de resolver, pero tomar medidas en esos problemas puede llevarnos a resultados más grandes y generar buenas ideas desde ellos.
Steve Jobs impulsó el iPhone porque pensaba que los teléfonos celulares eran pedazos de basura electrónica, miren donde estamos hoy con esas mejoras
7. Retrasar las decisiones
Una medida contraintuitiva, pero como estrategia super efectiva es retrasar nuestras decisiones respecto de las soluciones a elegir para avanzar, es decir posponer la convergencia. Nuestro sentido de eficiencia se pronuncia más durante la fase de convergencia por nuestra necesidad de no dejar cosas sin resolver.
Aquí es donde aplica el efecto Zeigarnik, es decir, dejar las cosas sin resolver para que nuestra memoria siga pensando en el problema aún cuando hacemos otras cosas. Esto se traduce en que escojamos mejor las soluciones si las posponemos.
Entonces, luego de trabajar en la etapa de divergencia, donde exploramos todas las opciones y soluciones posibles a través de nuestras ideas, agendemos otro espacio de tiempo para la convergencia, de manera de tomar mejores decisiones.
8. Incentivar el trabajo colaborativo en persona.
A través de la colaboración podemos conseguir nuevas y diversas miradas de un problema que probablemente no conseguiremos si trabajamos solos. Por eso es importante incentivar la colaboración manteniendo siempre disponibles espacios para ello en la oficina.
El contacto personal con nuestros compañeros de trabajo hace que el trabajo sea más entretenido y desbloquea la creatividad con la ayuda de los miembros del equipo. Cuando la gente trabaja junta las mentes creativas comienzan a despertar y así generan más ideas creativas y pueden crear a partir de las ideas de otros. Creando estos espacios colaborativos en la oficina impulsamos la colaboración entre colegas.
Cuando más creativos fuimos fue cuando niños, porque jugábamos, entonces ¿por qué no hacer el trabajo más entretenido e incorporar juegos en él? Podemos hacerlo a través de la búsqueda, la exploración, coleccionando, personalizando, compartiendo, y en general hacerlo más lúdico. Eso hará que nuestros colaboradores se sientan más involucrados y comprometidos con su trabajo.
Hace algún tiempo en un trabajo montamos una obra nueva en homenaje en vida a una cantante a través de teatro musical. La creamos desde cero, colaborando directamente con la artista e involucrando a todo el equipo en el proyecto. El resultado fue una fiesta creativa, que hizo crecer el proyecto y lo convirtió en un éxito y cada vez que se monta nuevamente el equipo participa con mucho entusiasmo porque es un proyecto que les permitió jugar y encontrarse con su historia y con cosas entretenidas que hicieron en su niñez.
Cuando llevamos mucho tiempo haciendo lo mismo la mente creativa se va perdiendo, por eso también es importante desconectar y crear tiempo para jugar, hacer algo creativo y así gatillar nuevamente la mentalidad creativa. Al hacer breaks del trabajo para entrar en una pausa creativa al final seremos todos más creativos a la larga.
Mantener equipos diversos puede aportar diferentes habilidades al equipo de trabajo, lo que sirve de inspiración para el resto, así cada miembro del equipo puede aprender algo nuevo de otros colegas.
La formación de equipos diversos permite generar nuevas perspectivas sobre cómo resolver problemas. Actualmente trabajo en un equipo donde hay una publicista, un diseñador, una sociología, un trabajador social, dos artistas visuales, un audiovisual, una periodista y un ingeniero comercial. Esta diversidad ha aportado muchas miradas al abordar problemas.
Hace muy poco resolvimos entre todos un problema de duplicidad de reportes y cómo mejorarlo, qué aportaría más valor y menor sobrecarga al equipo, logrando finalmente una mejora sustancial al proceso.
La diversidad contribuye a que se forme una atmósfera de pensamiento creativo, por tanto es bueno para la organización tener colaboradores de distintos campos de ocupación, de distintas escuelas, distintos antecedentes y backgrounds, le aporta mucho valor.
11. Preguntarle a los colaboradores.
Por lo general en las organizaciones las ideas de los colaboradores son pasadas por alto. La mayoría de ellos están 45 horas a la semana en la oficina, por tanto saben mejor que nadie cuando no está funcionando.
Generalmente tienen sus propias ideas para darle solución a estos problemas, pero no van a planteárselo a sus jefaturas. Entonces, ¿Por qué no preguntarles por sus ideas y opiniones? hagámoslos partícipes de los problemas y así fácilmente podemos involucrarlos más y que se sientan más conectados con la organización.
12. Capacitación y desarrollo de carrera.
En general las personas aman descubrir y desarrollar nuevas habilidades, por lo que como organización podemos apoyar ese desarrollo de carrera. No hay dinero mejor gastado que entrenar a tu equipo en las habilidades y competencias que necesitan para su labor, de esa manera ellos sabrán que pueden ofrecer a la organización y cómo pueden aportar valor. Así se sentirán conectados con la organización y más dedicados a su trabajo.
13. Comunicar frecuentemente la visión, misión y valores de la organización.
Estos elementos debemos mantenerlos a la vista y ponerlos de manera destacada en la organización, de manera que todos los colaboradores estén conscientes de la estrategia de la organización, para así crear un fuerte vínculo entre la organización y sus trabajadores. Así todos sabrán en que están trabajando y cómo eso impacta en la organización.
Cuando los colaboradores y jefaturas conocen la estrategia de la organización y sus valores se sienten más conectados con ella y sabrán porque están trabajando y cómo contribuyen, pero es nuestra responsabilidad comunicar de manera apropiada y constante estos elementos.
14. Crear espacios de trabajo flexible y libertad creativa, pero monitoreando.
Si esperamos que nuestros colaboradores sean creativos durante su horario de trabajo en la oficina es bueno ofrecerles cierta flexibilidad laboral. Esto en los horarios de entrada, salida, de trabajo remoto, de permisos para actividades personales, etc., de manera de incentivar su compromiso con el trabajo no solo en la oficina. De esa forma podemos gatillar la mentalidad creativa en las personas.
La mejor manera de mantener a los empleados inspirados y comprometidos es haciéndoles sentir que no solo están siguiendo órdenes, sino que están poniendo su sello personal en el trabajo, pero esa libertad no significa que no tengamos idea sobre el trabajo en el que están hasta que esté terminado y listo para ofrecer o implementarse, esa es una mala receta.
Una cultura creativa no se construye de la noche a la mañana. El primer paso es darnos cuenta de la necesidad de salir de las barreras que muchas veces sin darnos cuenta construimos alrededor de nuestro trabajo.
Reconoce y elogia el éxito de tus colaboradores, pues esta práctica los hace sentir valorados y más dispuestos a trabajar de forma eficaz, productiva y creativa. Al hacer esto creamos una atmósfera abierta a compartir éxitos y fracasos en pos del crecimiento de la organización.
16. Contratar gente apasionada y talentosa.
Los colaboradores son un factor relevante en el crecimiento de una organización. Si logramos conseguir a las mejores y más apasionadas personas, éstas impulsarán a la organización. La pasión inspira al resto, lo que crea más perspectivas y resultados creativos.
La base de crear un ambiente de trabajo creativo es tener a la gente adecuada en los puestos adecuados. La gente apasionada y talentosa despierta la creatividad entre los colaboradores, ya que pueden aprender entre ellos mismos.
Como en el teatro o las películas, debemos hacer un casting para buscar a la gente que necesitamos encaje en la cultura organizacional que impulsamos. Debemos contratar como si nuestras decisiones de casting pudieran hacer o deshacer nuestro negocio. Buscar personas que constantemente se esfuercen en mejorar y encontrar formas más creativas de hacer su trabajo.1
17. Involucrar a los colaboradores.
La transparencia es muy importante porque hace que los colaboradores se sientan más involucrados. Seamos honestos y abiertos con nuestros colaboradores y así ganaremos su confianza. Cuando somos transparentes nuestros colaboradores sabrán exactamente qué pasa y eso es un gatillador de la mentalidad creativa.
Muestra real interés en ellos, así se sentirán valorados, cuando se sienten valorados trabajan mejor. Al mostrar interés en ellos se sienten personalmente conectados. Entonces, dejemos claro que los vemos como gente interesante y única y no como solo empleados de la organización. Estos gestos generan respuestas que son devueltas con ideas e insights valiosos.
18. Aceptar que hay diferentes formas de ver un problema.
Aceptando las ideas distintas que pueden ser ilógicas para nosotros podemos despertar la creatividad, porque las diferentes perspectivas sobre un problema incrementará la mentalidad creativa en el trabajo.
Preguntemos a otros departamentos por formas de abordar un problema y nos podemos sorprender con una nueva y valiosa perspectiva.
19. Abordar tópicos difíciles y entregar retroalimentación constructiva.
En cualquier lugar de trabajo es importante proveer de una atmósfera abierta y hacer que la gente se sienta cómoda, como en casa. Para tener un lugar de trabajo funcional y creativo debemos ser capaces de tocar temas difíciles y entregar retroalimentación constructiva. La retroalimentación debe ser aceptada por todos y no ser vista como ofensiva.
Estos dos elementos crean una mentalidad de crecimiento en los colaboradores y verán la necesidad de cambio cuando es requerida.
20. Dejar que tus colaboradores se conozcan.
En una organización es importante que los colaboradores se conozcan entre ellos, así descubren el valor de sus compañeros de trabajo, lo que los impulsará a la colaboración, pues cuando necesiten crear algo sabrán a qué colegas acudir.
21. Premiar la creatividad
Las personas trabajan de manera más productiva cuando saben que lograrán un resultado final. Cuando ponemos incentivos a ello tienden a trabajar más motivados y de forma más productiva.
Los incentivos no siempre requieren ser grandes, caros o importantes. Algo pequeño y simbólico muchas veces puede conducir a un resultado más valorado.
Debemos crear una cultura donde se premie las ideas, cualquiera sean los medios que se estimen conveniente, pero debemos hacerlo.
22. Facilitar sugerencias anónimas
A veces nuestros colaboradores se sienten intimidados al hacer sugerencias en público. Incluso cuando se los alienta a ser creativos, el miedo, la vergüenza, o la ansiedad se apodera de ellos.
Por eso es bueno eliminar las barreras sociales entre ellos y entregar la posibilidad de compartir sus ideas de manera anónima. Puedes ser a través de un buzón de sugerencias, formularios sin identificación online y asegurarse de mostrarlos aún cuando sean de manera anónima, para dejar claro que las ideas de los colaboradores son escuchadas.
23. Actuar con las buenas ideas.
Nuestros colaboradores ofrecen sus sugerencias si piensan que estas son escuchadas e implementadas. Por lo tanto debemos hacer saber a los colaboradores cuando una idea será implementada y compartir los resultados.
Debemos permitir que los colaboradores conozcan de primera fuente el plan para implementar sus ideas y esperar retroalimentación.
Si los resultados de la implementación son buenos debemos comunicarlo con bombos y platillos, ya que esto fomentará la motivación para contribuir. En caso contrario de igual manera debemos entregar retroalimentación.
24. Crear espacio y tiempo para actividades divertidas.
Debemos dar espacio para usar algo del tiempo del trabajo en proyectos personales, espacios para descansar y romper la rutina, como jugar taca taca, ping pong, video juegos o pausas activas con algo de ejercicio. Todo esto puede ayudar a descomprimir el potencial creativo de nuestros colaboradores.
Agendar espacios de recreación durante el año, que pueden ser desde desayunos, almuerzos, comidas, a hacer visitas a museos o empresas distintas para distender la actividad laboral. Esto sin duda impulsará la motivación y abrirá la cabeza para ser más creativos.
Finalmente, aún cuando es probable que muchas organizaciones no prioricen la creatividad, es muy importante comenzar a hacerlo. Si nuestras organizaciones comienzan a hacer un esfuerzo real para fomentar la creatividad en el lugar de trabajo, es casi seguro que veremos resultados en todos los ámbitos de la organización, tanto financieros, de innovación, productividad y eficacia como también de recursos humanos, así es que ¡incentivemos espacios más creativos en nuestras organizaciones! Esto debe partir por nosotros.