¿Cómo está mi familia hoy? Hagamos un chequeo familiar
Lo propio de la vida familiar es que existan algunos momentos difíciles y algunos otros de mucha alegría, pero la mayor parte del tiempo en familia transcurre en un estado de ‘normalidad’ en el que suceden las actividades diarias de una forma más o menos adecuada, con ciertas dificultades que pueden manejarse fácilmente, con muchas situaciones que funcionan de forma adecuada y eso es lo que denominamos cotidianidad. Es justo es ese ambiente donde la educación de los hijos y el fortalecimiento de la familia tiene su mejor momento.
Sin embargo pareciera que constantemente aspiramos a que suceda algo especial para sentirnos en plenitud o que debe suceder algo verdaderamente trágico para aprender y revisar lo que estamos haciendo. No es necesario encontrarnos en los polos de la alegría o la tristeza, de la satisfacción o la desesperación para diseñar un plan que nos permita crecer como individuos o como familia, es más, las mejores estrategias sólo se logran en el esfuerzo cotidiano, en la lucha diaria por lograr pequeñas metas que nos lleven a superar grandes retos.
Tratando de brindar una herramienta práctica para delinear un plan en el que todos los miembros de la familia se vean involucrados y beneficiados, se mencionan a continuación 9 elementos que pueden servir como brújula para saber que debemos reforzar, ajustar o cambiar.
La forma de trabajo sugerida es:
1. Hacer una revisión individual de cada uno de los elementos, destacando lo que funciona adecuadamente y lo que debe mejorarse.
2. En pareja intercambiar puntos de vista para establecer prioridades, destacando la máxima fortaleza de la familia y el aspecto en el cual es más importante empezar a trabajar con mayor detenimiento.
3. Involucrar al resto de la familia; si los hijos son adolescentes o jóvenes es necesario escuchar también sus aportaciones y pedir sus sugerencias, en el caso de hijos menores lo propio es escucharlos y motivarlos a trabajar en la meta propuesta.
4. La clave del éxito es la constancia, establecer una estrategia* y darle seguimiento, para ello es muy adecuado escribirla y tenerla a la vista de quienes deben realizarla.
* Existen tres tipos de planes de acción:
- En pasado: para corregir alguna falla.
- En presente: para ajustar o reforzar algo que puede ser mejor.
- En futuro: para probar algo diferente e innovar.
Elementos para el Chequeo Familiar:
» A qué se refiere: Son las prioridades que tenemos como familia, aquello a lo que damos más importancia. Tiene que ver con los principios éticos y morales que guían nuestra vida.
Cómo evaluarlo: ¿Cómo pareja hemos platicado sobre lo que más nos importa y qué tipo de familia queremos ser? ¿Reforzamos en los hijos las conductas éticas, ellos saben qué valores promovemos y saben que hay una sanción en caso de no respetarlos? ¿No nos permitimos como padres las conductas no éticas para educar con el ejemplo a nuestros hijos? ¿Cuándo alguien comete una falta contra algún valor se explica y se corrige?
» A qué se refiere: Son las diferentes emociones que vivimos día a día, los estados de ánimo que provocan en nosotros las situaciones cotidianas. Estos pueden ser positivos o negativos y tienen que ver con la forma como nos acercamos a las cosas, a los sucesos y a los demás.
»Cómo evaluarlo: ¿Hablamos con la pareja y con los hijos sobre cómo se sienten? ¿Evitamos reprimir los sentimientos propios o ajenos? ¿Tratamos de no reaccionar visceralmente (tanto con euforia como con enojo) ante las diferentes situaciones de la vida, tratando de que gane la razón y no la emoción? ¿Procuramos que en el hogar se viva un ambiente de paz y alegría? ¿Reímos juntos y si hace falta, también lloramos juntos?
PADRES E HIJOS (Como individuos)
» A qué se refiere: Cada uno de los miembros de la familia ha de ser aceptado, amado y ayudado para mejorar según sus propias características. La familia es la única institución donde somos valorados por ser nosotros mismos, cada persona que la integra debe sentirse acogido por ser quien es.
Cómo evaluarlo: ¿Como padres nos detenemos a hablar sobre cada uno de los hijos y de nosotros mismos? ¿Podemos identificar con claridad las fortalezas y áreas de oportunidad de cada uno de los miembros de la familia? ¿Existe una comunicación de uno a uno entre cada miembro de la familia? ¿Existe un plan para mejorar individualmente conocido por los hijos?
» A qué se refiere: Es la manera como se procura que todos los miembros de la familia colaboren en el orden, mantenimiento, limpieza del hogar y en general en todas las tareas que se requieren para lograr un ambiente agradable.
Cómo evaluarlo: ¿Existe en casa un ambiente ordenado? ¿Nos gusta cómo se ve la casa, la sala, la cocina, la recámara, el baño, el patio, el estudio y cada uno de los espacios del hogar? ¿Todos los miembros de la familia participan de forma equitativa en el cuidado del orden y la limpieza? ¿Existen tareas y encargos asignados para cada uno y se verifica su cumplimiento?
» A qué se refiere: Tiene que ver con la ocupación principal de los miembros de la familia y cómo se vive día a día esa actividad. Normalmente es lo que ocupa más tiempo y esfuerzo por ello se convierte en un aspecto relevante, del que se debe hablar, observar, conocer y compartir, por supuesto también aprovechar como un área decrecimiento.
Cómo evaluarlo: ¿En familia conversamos sobre la ocupación propia y de los demás con auténtico interés? ¿Procuramos ayudar a los hijos y a la pareja a desempeñar su ocupación con responsabilidad, calidad y esfuerzo? ¿Valoramos los logros que cada uno tiene en su trabajo/estudio? ¿Existe un sano equilibrio entre el tiempo dedicado al trabajo/estudio y el destinado a la familia, el tiempo libre y el desarrollo personal?
» A qué se refiere: Es el trato que existe con los familiares, quienes enriquecen y complementan el sentido de amor, convivencia, arraigo y unidad familiar. Con la familia extendida las relaciones adquieren un matiz más amplio pues una misma persona adquiere diferentes roles que tienen un significado distinto para cada uno de los miembros de nuestra familia nuclear. Por ejemplo, una misma persona es madre, suegra y abuela; o hermano, cuñado y tío. En esta área podrían incluirse también a los amigos cercanos que casi se vuelven familia.
Cómo evaluarlo: ¿Convivimos con los parientes y familia extendida? ¿Ayudamos a los hijos a conocer su historia familiar? ¿Tratamos a la familia política con justicia, prudencia y tolerancia como si fuera mi propia familia de origen? ¿Alimentamos una sana relación con los familiares fomentando en nuestra pareja e hijos momentos de convivencia y detalles de cariño?
» A qué se refiere: Son todos los recursos con lo que contamos como familia, algunos son monetarios y otros no, cualquiera de ellos debe ser cuidado, mantenido, y acrecentado si es posible. Se debe procurar un uso racional y responsable por parte de todos los miembros de la familia para que no se convierta en el pretexto para esconder otras problemáticas.
Cómo evaluarlo: ¿Cómo pareja hablamos abierta y honestamente de la economía familiar? ¿Existe equilibrio entre lo que se gana y lo que se gasta? ¿Se enseña a los hijos a usar adecuadamente el dinero y el valor de las cosas (sin sobrevalorar o despreciar)? ¿Se cuidan los recursos con los que cuenta la familia para evitar gastos excesivos o innecesarios? ¿Existe ahorro e inversión, prevención para el futuro?
» A qué se refiere: Es el espacio y tiempo en el que no hay una obligación específica a cumplir y por tanto se da la oportunidad de realizar actividades de esparcimiento, de descanso y de diversión. Representa la ocasión de decidir en qué ocuparse y un momento oportuno para convivir de forma más relaja con la familia.
Cómo evaluarlo: ¿Con cuánto tiempo libre contamos al día, la semana, al mes? ¿En qué ocupamos el tiempo libre, tanto de forma individual como familiar? ¿Cuál es nuestra manera de divertirnos? ¿Requerimos de la tecnología y los medios de comunicación para entretenernos? ¿Jugamos juntos? ¿Qué hace cada uno cuando se aburre? ¿Cuáles fueron nuestras mejores vacaciones, por qué?
» A qué se refiere: Tiene que ver con la proyección que la familia tiene sobre lo que desea SER en el futuro, el tipo de familia y de personas que estamos forjando, hacia dónde se quiere caminar. Este proyecto se va conformando en tiempos: existen metas a corto, mediano y largo plazo, pero también por aspectos, en función de las diferentes áreas del desarrollo: físico, emocional, social y espiritual. El proyecto a futuro da un sentido de vida familiar, un por qué y un para qué.
Cómo evaluarlo: ¿Qué tipo de familia somos y qué tipo de familia queremos ser? ¿En qué coinciden nuestros proyectos individuales con el proyecto de familia que queremos forjar? ¿Los hijos conocen, y en la medida que crecen, comparten las prioridades de nuestro proyecto de familia? ¿Cuál sería el lema o frase que resume nuestro proyecto de familia?
Los aspectos mencionados tratan de presentar un panorama general de la dinámica familiar pero no es ni exhaustivo ni definitivo, por lo que debe enriquecerse con el diálogo y las ideas de cada familia que se acerque a esta herramienta y si existen conceptos que debieran agregarse a esta lista agradecemos sus comentarios y sugerencias en: