Madre Teresa Ama para orar. Siente la necesidad de orar con frecuencia durante el día. La oración agranda el corazón, hasta que éste es capaz de contener el regalo de Dios de Sí Mismo. Pide, busca, y el corazón te crecerá lo suficiente para recibirlo y tenerlo como tuyo propio. (p. 22) La oración es el aliento de vida para nuestra alma (p. 23) La oración es tan necesaria como el aire, como la sangre del cuerpo, como todo, para mantenernos vivos en la gracia de Dios. (p. 32) La fe puesta en hechos es servicio. El fruto del amor es el servicio. “El amor nos induce a decir: > Y el fruto del servicio es la paz. Todos deberíamos trabajar por la paz. (p. 92)
EL AMOR MÁS GRANDE Ediciones Urano, S. A. , 2003. Impreso en España.














