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La muchacha sonreÃa mientras el perro movÃa la cola, en señal de que estaba alegre de verla. Mientras lo acariciaba y lo llenaba de adjetivos cariñosos y frases melosas, Cassandra se percató del chico detrás de la escena.— Disculpa, ¿Te estaba molestando? —le preguntó ella, haciendo referencia al perro.—
VeÃa a la nada realmente, preguntándose dónde demonios se habÃa metido su hermano, simplemente esperaba que no estuviera haciendo ninguna tonterÃa y si la estaba haciendo que no estuviera sólo. Alzó las cejas un poco, algo sobresaltado por escuchar la voz de la mujer, no esperaba que siguiera ahÃ. Negó con su cabeza y se encogió de hombros--Para nada, pero parece que no ha comido mucho--











