Hoy en Venezuela, miles de vidas humanas dependen de PERROS rescatistas. De esos mismos animales que muchos llaman "solo perros", que son abandonados, hambreados, envenenados, atropellados o arrojados a la calle cuando estorban.
Cuando ocurre una tragedia, el ser humano recurre a ellos. Los envía a meterse entre escombros, a caminar sobre estructuras a punto de colapsar, a entrar donde nadie más quiere entrar.
Mientras los perros arriesgan su vida para salvar humanos, millones de perros siguen condenados a una vida miserable por la misma especie que hoy reza para que un perro encuentre con vida a sus familiares bajo los escombros.
Ojalá que las imágenes de estos héroes de cuatro patas no solo nos conmuevan hoy. Ojalá nos enseñen a ser mejores, a tratarlos con más respeto, más gratitud y más amor.
Porque los héroes de cuatro patas tienen lo que jamás un humano tendrá: un olfato extraordinario y un corazón infinitamente más noble y sin maldad..
A ellos no les importa perder la vida por salvar otra.
*Se me arruga el corazón cuando, a la distancia, veo como a un país tan rico, tan vasto en bellezas naturales, con gente buena y trabajadora está en desgracia. No me queda más que desearles que pase pronto este trance y que vuelvan a sonreír.


















