no tarda demasiado en imitar al contrario, ojos reposando mientras manos se dejan llevar por el suave tacto de esa almohada que abraza. el descanso no es algo que haya dado por sentado jamás, pero sí algo que relegó. dormiré cuando muera, solía pensar, más tener su vida atada a un titiritero que no fuese ella misma era algo que la aterraba. antes, la posibilidad de que la policía quiera encarcelarla por tan insípidos crímenes — hoy día, aquellos malditos infectados, y los que creen que por llegar primero son dueños del poder. ' ¿en qué sueñas cuando duermes, jimin? ' voz se alza en un suave susurro luego de unos minutos, el ruido de propia respiración siendo lo interrumpido. ' últimamente no dejo de encontrarme caballos en mis sueños ' comienza a relatar con esa parsimonia que burbuja compartida reclama, encontrando verdadera santidad en espacio y privacidad. ' primero iba en un tren que se movía rapidísimo, pero al lado iban centenares de caballos corriendo — y aunque intentaba estirar mi mano por la ventana para acariciarlos, nunca llegaba ' la frustración la había despertado de un sacudón cansado, pero no tardó en dormir nuevamente. ' antes de ayer, iba en una carrera. corría tan rápido que todo se fundía entre sí, pero por alguna razón, en lugar de ir hacia la meta decidí saltar por sobre las rejas del estadio ' está segura de que suena demente. pero encontró algo tan reconfortante en aquel momento que la seriedad es completa al hablar.