Tremendas ganas tengo de sentirme mierdas por pensar en rocky, el luto y la ausencia de grace en Erid. Una criatura que emitía sonidos de vida que podías escuchar fuera de su domo.
[al final ya no terminé mencionando tanto a rocky lol]
Un eridiano que todos los días caminaba a su trabajo que curiosamente quedaba a un lado del domo. A veces le tocaba escuchar a Grace nadando, otras veces escucharlo respirar mientras se acostaba en su playa (a veces se queda dormido y sus [ronquidos] son algo horrible que presenciar(ahora creo lo escucharían como algo divertido)), otras veces simplemente tarareandose a sí mismo mientras parecía raspar en lo que los humanos llaman [hojas de papel].
Así como cuando pasas la secundaria de a lado y oyes a los niños jugar, este eridiano escuchaba a Grace dar sus clases, siendo siempre tan gentil y paciente con esas piedritas tan curiosas. Toda siempre ahogando sus risitas cuando Grace lograba hacerles reír (muy a menudo).
En ocasiones, Grace trae su máquina pensante y reproduce música humana. (La información de sus máquinas pensantes es accesible a todos los eridianos, hay de gustos para todos. Este eridiano no tiene afinidad por la música como tal) A veces la pone para sus alumnos, a veces la pone para que lo acompañe aquellas tardes solitarias en su playa, a veces pone las favoritas de Rocky cuando pasan el tiempo juntos. Aquel eridiano se pregunta qué estará pensando Grace cuando no canta al son de su música.
Este eridiano nunca ha hablado con Grace en [persona]. No tiene manera realmente de tener contacto con él. Muchos eridianos de hecho, pero todos saben de él mediante sus medios de comunicación. Con los años, la novedad va pasando pero el afecto a esta criatura tan peculiar se mantiene.
A lo mejor y algunos eridianos tocan los bordes del domo como buena suerte. Es el hábitat de uno de los salvadores de Erid, hay que encontrar esperanza y fe en él. A veces cuando las cosas se ponen difíciles, unos se acercan a su domo a recordar porque se esfuerzan tanto por perdurar. Grace siendo una criatura tan sencilla, inspira a muchos a seguir adelante. Creo que muchos encontrarían profundamente conmovedor el hecho de que Grace sacrificó su regreso a casa por la supervivencia de Erid. Estuvo dispuesto a morir por ello! Por un planeta que jamás había conocido!
Regresando al eridiano anterior, creo que encontraría comfort en la cotidianidad de escuchar a Grace en su trayecto de ida y regreso de su casa a su trabajo. Siempre presente, siempre vivo. Un tipo de parasocialidad que le trae calma. No duele quitar sus cerebros de sobrepensar si puede simplemente sentarse a un lado del domo y escuchar atentamente a la respiración del Salvador Grace cierto?
(No será como aquella parasocialidad que tenemos con personas en línea, aunque sea algo tan sencillo como la emoción que tú creativo favorito va a publicar algo. Nuestra cabeza los asocia con algo positivo)
La casa está a prueba de sonido, el humano lo necesita y es algo respetado. Todos entienden esto, pero en cierta forma, creo que muchos eridianos no pueden evitar escuchar atentamente cuando Grace sale de su domo. Como aquel vecino que te da gusto ver acudir a su jardin, aquella persona que trae una sonrisa al vecindario.
Algunas veces que Grace parecía verse profundamente triste ante sus propias emociones humanas, Rocky y el resto de los eridianos zumbarían una tonada empática. Parece que Grace no la escucha directamente, pero aquellos tonos vibrarían suavemente en sus costillas, como apapachándolo. Al caer sus lágrimas, creo que los eridianos alrededor del domo se detendrían y se unirían a este coro.
Cuando se acerca su muerte, todo Erid lo sabe. Cuando Grace muere, todo Erid lamenta. Aquel eridiano también.
Erid queda en pausa unos días. A cada eridiano se le permite tomarse tiempo de procesar esta noticia. Aquel eridiano decide darse unos pocos días, pues tiene mucho que hacer. Le sentaría bien distraerse de la tristeza yendo a adelantar un poquito de su trabajo.
Es cuando aquel eridiano camina hacia su trabajo, regresando a su rutina habitual, que le cae el veinte que hay un silencio brutal.
Todavía hay uno que otro eridiano ahí afuera, hablando, caminando, trabajando. Hay música, hay vida. Pero algo falta. Y es aquella presencia de Grace en donde se siente la ausencia. Ante esta revelación, aquel eridiano sentiría una profunda tristeza de haber perdido una compañía que le había seguido estos últimos años de su vida.
Como si hubieran talado tu árbol favorito.
Ese lugar en la playa que tanto parecía frecuentar, que ya había tomado su silueta entre las piedras, se siente vacío. Ya no va a haber un Grace que se recueste ahí. Su salón de clases ahora quedará en silencio. Ya no se escuchará su música preferida en intervalos al azar de las semanas. No habrán más lágrimas derramadas, no mas dióxido de carbono exhalado, no más risas saliendo de su boca. No más de este ruido tan cotidiano que había formado parte de la vida de tantos eridianos.
Nota a su alrededor como otros eridianos también se detienen repentinamente. Posiblemente llegando a su misma conclusión. Y continuando su trayecto, con sus pasos ahora arrastrándose.
Erid debe continuar cargando con su memoria de Grace y la ausencia de su existencia en la cotidianidad de sus vidas.