âEntonces si no digo nada Âżno recuerdas que tienes hambre?â pregunto con algo de burla antes de reĂr suavemente mientras caminaban entre la gente aunque sin borrar la sonrisa en su rostro al sentir las caricias sobre su mano al menos lo tenĂa a su lado para que esto fuera mĂĄs soportable de lo contrario ya se hubiera ido de ahĂ. âNecesitamos otro juego de sabanas para la cama, una cafetera y mĂĄs sartenes, eso es lo que recuerdo pero seguro saldremos con mĂĄs cosas una vez que entremosâ negĂł suavemente con la cabeza mientras reĂa suavemente, aun le sorprendida todo lo que necesitaban a pesar de solo ser ellos dos.
âProbablemente no me hubiera acordado por un rato, sĂ.â respondiĂł entre risas al darse cuenta de lo ridĂculo que eso sonaba pero era cierto, estaba tan concentrado en pensar en otras cosas que ni siquiera se habĂa percatado que su cuerpo empezaba a exigir alimento. âÂżMe estĂĄs juzgando acaso?â dramatizĂł en su pregunta, igualmente volviendo a soltar otra risa despuĂ©s. Le escuchĂł, asintiendo ante sus palabras, estando totalmente de acuerdo con el Ășltimo punto âQue adultos estamos sonando, pero sĂ, probablemente salgamos con mĂĄs cosas... Creo que lo mĂĄs cerca al entrar son los sartenes, asĂ que podemos empezar con eso.â dijo mientras que iban llegando a la tienda donde planeaban comprar todo.