No pudo evitar sonreír suavemente al escuchar las palabras de la contraria al tiempo que asentí suavemente. “Tiene sentido aunque debo admitir que realmente nunca he sentido eso ante algún lugar, así que no puedo comprender el sentimiento pero si las palabras” aunque ahora una parte de el deseaba poder comprobar lo dicho por lo contrario, en tener un lugar que pudiera brindarle esa sensación de paz aunque con su estilo de vida era algo realmente difícil y algo que tampoco tuvo en su infancia al ser hijo de figuras públicas, eso lo hizo frunció ligeramente el ceño para después mirar nuevamente a la contraria y reír suavemente. “Bueno eso es completamente seguro ya que realmente quiero creer que los paparazi no me siguieron o a mi hermana hasta acá, ya que realmente me gustaría poder disfrutar de la ciudad tan normal y tanto como sea posible” esa había sido la intención inicial del viaje aunque guardaba para sí mismo, que la escritora en cuestión también tenía algo que ver en esto y no solo por haber hablado maravillas de esta ciudad. Rio nuevamente ante sus palabras mientras asentía un poco. “Entonces este lugar era para escapar de tu pequeña hermana, tiene bastante sentido y también el por qué aun vienes en busca de eso, debe de ser agradable tener un lugar así y que en parte sientas tuyo” eso era algo que definitivamente le envidiaba. “Siempre lo supe” admitió con una gran sonrisa en su rostro, ya que tal vez su vida era caótica pero al menos hacia lo que más amaba. “Ver a mis padres actuar desde que nací influyo mucho en eso, ya que deseaba ser como ellos y siempre encontré divertido actuar para ser otra persona, vestir y hablar diferente, es como si fuera Halloween todo el año”
—¿De verdad? ¿Nunca has atenido un lugar al que que vas y simplemente te llenas por completo de paz? — preguntó un tanto incrédula puesto que estaba segura de que casi todos lo tenían, aunque todavía bien no se hacía a la idea de lo diferente que deberían ser sus vidas, nunca había sido apegada al mundo de las celebridades por lo que tampoco se daba mucha idea de lo distinto que podrían llevar su vida, él había sido una figura pública prácticamente toda su vida, imaginaba que encontrar un lugar para tener completa paz le había sido casi imposible. — No, aquí no encontrarás eso, es mucho más probable que tengas algunas fans que no puedan evitar venir a pedirte fotos, pero paparazzis aquí no se han visto casi nunca, hasta donde sé, por lo que a pesar de que no es tranquilidad al cien por ciento, sí es un gran descanso de lo que estás acostumbrado. — le aseguró puesto que era cierto, sabía que había una o dos otras celebridades en la ciudad que de igual manera se aseguraban de vivir una vida de bajo perfil ahí, así que no veía por qué sería difícil para los Collins, la verdad es que esperaba pudieran estar tranquilos allí, le agradaba poder tenerlo en la ciudad. —Bueno, podemos compartirlo hasta que encuentres el tuyo, Angie no es tan fastidiosa como lo era cuando era una adolescente así que si quieres estar solo, seguro no vendré tan seguido. — le propuso, sonriente. Estaba evitando escribir aparte, parte de ella sentía pánico puesto que ya estaba por terminar y se había acercado mucho más al ojiazul de lo pensado, el parecido con él y el protagonista de sus libros en el primero había sido una coincidencia, pero en este, después de conocerlo, definitivamente había pasado a estar basado con él bastante, no quería asustarlo o algo de ese estilo. Le escuchó, poniendo atención a sus palabras, sonriendo ante estas igual —Seguramente tus padres están muy orgullosos de ti y tu hermana, han llegado muy lejos y todavía son muy jóvenes, es sorprendente. —