Tu mirada continúa siendo mi favorita.
No sé si sabes que tienes la capacidad de cautivar cualquier corazón con tan solo una mirada, pero a mí me hiciste hogar desde la primera vez que los vi...
Los reconocí.
Era mi sueño haciéndose realidad.
¿Recuerdas cómo me perdía en ellos?, cómo me mirabas y preguntabas “¿Qué?”,
y yo, sin saber explicarlo, solo podía decirte
que tenías los ojos más lindos del mundo.
Ese era el resumen.
Siempre lo fue, porque las palabras nunca alcanzaron
para describir algo tan intenso.
Una tarde de abril
vi cómo tus pupilas se dilataban al mirarme,
y en ese instante entendí con claridad
lo que mi corazón ya sabía: estaba perdidamente enamorada de ti.
¿Recuerdas cuando comparé la belleza de un atardecer con el color de tus ojos?
Aún sigo pensando que en ellos habita el atardecer más hermoso,
uno que ninguno en el mundo podría igualar,
y menos
si al mismo tiempo sonríes.
Esos recuerdos viven en cada parte de mi corazón.
Aunque ya no te vea,
aunque no exista otra tarde donde coincidamos,
sigo creyendo que tus ojos son más hermosos
que cualquier atardecer.
Ojalá fuera tan fácil olvidar tu mirada, reemplazarla, amar otros ojos y sentirme reconocida.
Pero no lo es.
Aún me encuentro en ellos cuando miro esas fotos que no tengo la valentía de borrar, y entonces recuerdo el miedo que sentía si llegaba el día en que dejaras de mirarme así.
Lo sentí tantas veces…
nunca te lo dije, pero esa idea me rompía.
Nunca imaginé
que podía perderme en ellos para siempre.
Desde entonces no sé cómo escapar.
Entre todo lo que he entendido este tiempo, comprendí que lo especial no era solo el color de tus ojos, sino todo lo que eras cuando me mirabas, como si las palabras dejaran de ser necesarias, como si todo pudiera decirse sin decir nada.
Hoy tu fantasma no me sigue en pasos, me sigue en miradas de lo que fuimos.
Tal vez por eso tus hermosos ojos permanecen en mí, intactos,
como un lugar al que no puedo volver
pero tampoco abandonar del todo.
Tus ojos miel siempre serán mi recuerdo favorito,
la puerta a la nostalgia más bonita
la más triste de mi vida.