Esta noche no brilla, no hay luna o estrellas… Solo está cubierta por el manto oscuro de soledad y nostalgias, hoy no trae consigo adornos o destellos de esperanza,
Esta noche es una de ellas en las que aquella terrible reflexión inunda el cuerpo, cuál demonios hambrientos devorándose tu sueños,
Esta noche gana por fuerza la tristeza, ira e impotencia, que al pasar de los minutos se clavan como agujas en los pies,
Maldito tiempo que me clava con las horas una eternidad y los segundos los convierte en recuerdos que queman la piel.
¿Porque nunca puedo hacer nada para ayudarte, luna?
¿Porque siempre tengo que ser débil ante tu ausencia?
¿Porque no puedo ser el firmamento que te abraza con todo su ser?
¿O al menos la poeta que te anima con palabras llenas de cariño y simpleza?
Cada noche solo le pido al cielo clemencia…
¡Por favor cielo mío!
Permíteme unos segundos a lado de mi amor, solo permíteme darle mi corazón,
Dame un momento de hacer el mayor trueque de mi vida…
Permíteme cargar su corazón herido y a cambio, yo darle mío,
Para que una vez más, en las noches frías cómo está… Ella brille con su sonrisa,
Y otros poetas malditos, tengan la dicha de ser iluminados con su belleza.
III
Oh cielo mío ¡Por favor clemencia!
Déjame sentir su dolor, sus preocupaciones y tristeza,
Déjame entenderla un poco más y descifrar su misterio con mayor firmeza,
Déjame ver sus perspectivas y filosofías,
Solo quiero encontrar la manera de darle fuerza,
De darle cariño, momentos felices, valentía para seguir aquí… con más luz y vida,
Enséñame cielo mío…
A mirar con sus ojos el mundo,
A tocar con sus manos los momentos de alegría,
A sentir amor con su corazón tan bondadoso y puro,
A abrazar sus sueños con fuerza y seguir caminando,
A caer y aprender de los errores cual guerrera con sabio conocimiento en armería,
Por favor, cielo mío…
Enséñame a vivir su días,
A dormir sus noches con infinitos sueños,
Y las tardes con hermosos momentos.
Tiempo, dame más segundos,
Para encontrar la solución ante esta horrible noche,
Regalame minutos,
Para cambiar su mundo,
Cambiame horas de vida por horas de su vida,
Dale mi tiempo para que viva una eternidad,
Una tranquila y bella eternidad… Para que todo ese brillo celestial derroche,
Tiempo, cielo, dimensiones y universo,
Hagan feliz a la luna, se los ruego…
Y perdón que sea una poeta necia,
Es solo que ella, es importante,
Ella salvó mi vida noches antes,
Me brindó su mano para salir adelante,
Iluminó mi camino y lo coloreó con trazos de cariño perfecto,
Besó con sus brillos mis heridas,
Y le dio sentido mi vida…
Añadió un propósito más,
Y sin nada a cambio, revivió mi sonrisa.
Es por ello, que quiero saldar mi deuda,
Quiero ser su hogar,
Aquel lugar pacifico donde ella tranquila pueda descansar,
Como aquel salón donde cada noche infinita bailamos sin cesar,
Quiero ser su armadura,
Su aliada de guerra en esta vida tan dura,
Quiero ser aquella compañía,
Cual Júpiter fiel a su lado,
Quiero brindarle calor,
Como ella con destellos de luz en las noches frías,
Quiero ser…
Todo lo que ella me brindó,
Aquellos momentos de amor,
Noches de sueño y no de dolor,
Un morfeo que atrape pesadillas,
Que convierta sus lágrimas en risas,
Quiero ser lo que merece.
Quiero brindarle otro propósito más de vida,
Y si con ello… Tengo que dar a cambio la mía,
Cielo, dimensiones, tiempo, universo y luna,
Que así sea.