Un día leerás esto y lo sabrás: pensé en ti, cada mañana, tarde y noche. Como un castigo, fuiste mi mayor tormento.
Sin embargo, hoy hago una tregua conmigo misma. Ya no quiero pensarte, quiero dejar de desearte y romper todas las barreras entre lo que quería que fueras de lo que realmente eres. Vida mía, finalmente no valías tantos días, ni tanta espera.













