Problemas sin sentido
Yo digo así: “Su vida es un desastre” Lo cuál significa, en realidad: “No, enserio, mi vida es un desastre, aunque no es tan horrorosa como aquélla” Nos gusta saber que hay quienes tienen una vida peor que la de nosotros, porque así no nos sentimos tan condenadamente desdichados como solemos sentirnos siempre. “Es decir, me va mal, pero no me va tan mal como a ésa” No es el hecho de que le vaya peor a ésa chica que vive al lado. O a ése chico que encuentras fumando en una esquina. Simplemente es que todo se proyecta quizá en un panorama incluso más desfavorable que el nuestro. La gente olvida que hay quiénes tienen poco, los hay quiénes tienen mucho, pero nunca habrá quiénes no tengan nada. ¿Tengo problemas? Ése tiene muchos problemas, ésa tiene muchos problemas. Y está quién finge que no los tiene. A mí no me incumbe, y a ustedes posiblemente no les importe nada de lo qué estoy escribiendo porque puede que les parezca descabellado y sin sentido y muy fuera de lugar. Así me siento yo. Sí lo leen o no, es lo mismo. Me he liberado. Es un problema menos. Y, qué bien, ahora puedo decir que mi vida es un poco, una milésima menos, desastrosa.









