º Ventana.
Claro de luz que no alcanza a romper una nube. Hojas secas levitando como lluvia en veranos sin sol. Otoños que llegan cargados de lágrimas sin mar, ni sal. Cien mil intentos fallidos de correr algo más que las cortinas. Cristales rotos que van dejando cicatrices en gargantas sin voz. Millones de personas con ojos de persianas que solo bajan defensas. Lunas llenas con vacíos dominicales que duran más de veinticuatro horas.
Cualquier sonido volviéndose silencio sin tu risa.
La infinidad de los postigos oscuros que nunca logran abrirse. La eternidad de los poemas que viven adentro de mentes en pausa.
Perdón (¿a ella o a mi?).
Es que a veces (me) olvido que es más importante r e s p i r a r .
Y también de lo fugaz y frágil de la perfección.
















