Ya no era seleccionada y con su eliminación una gran libertad había llegado. Ya no estaba obligada a utilizar pesados vestidos o tacones que le destruían los pies, solo tenía que procurar vestirse un poco formal cuando fuese al trabajo. Durante una entrevista cuando todo comenzaba dijo que le encantaría ser profesora, y lo había logrado. Era instructora de piano, su pasión le ayudaba a cumplir uno de sus sueños más anhelados.
Zoella se encaminó hacia la sala de música, todavía faltaba una hora para la primera clase del día, pero ansiaba tocar un par de piezas. Abrió la puerta y se encontró con que la habitación no estaba sola, lamentablemente--. Oh, lo siento, puedo venir más tarde --se apresuró a decir, temiendo haber irrumpido en la privacidad ajena.













