Anoche, entre palabras y silencios suaves me susurraste un te quiero casi en secreto.
Y aunque apenas fue un susurro, algo dentro de mi temblo.
Y te lo hice saber, no supe explicarte que exactamente toco, si mi corazón, mis miedos o esa parte de mi que lleva mucho tiempo sin entrega, esperando una tregua.
Hubo algo en tu voz que me hizo sentir, cuidada, vista, querida de una forma tan sincera;
Que bello el sentir de un susurro.










