Leà los textos que te escribà al principio y me di cuenta que mi mentalidad no ha cambiado en nada, no he cambiado en nada.
Sigo con esos pensamientos, sigo queriéndote hacer feliz, sigo queriendo casarme contigo.
En esos textos bien digo que me daba miedo, y tuve razón, no era para ti, pero yo sà querÃa ser para ti.
QuerÃa casarme contigo y por eso me duele tanto que me odies ahora, me duele tanto, tanto.
¿Qué más puedo hacer? Si yo sé muy bien que todo se terminó, que no hay manera de arreglarlo, que tú ya tienes una mala imagen de mÃ.
Pero te juro que yo sà querÃa esforzarme por ti, yo sà querÃa cambiar, querÃa aprender a expresarme, a comunicarme, a todo por ti.
No sé cuántas noches más te lloraré, no sé cuánto más estaré asÃ, queriendo y anhelando tu amor de nuevo.
No sé cuánto más te escribiré, ¿podrÃas volver a amarme, por favor?
Te juro que no he cambiado, yo sigo siendo el mismo de siempre, te sigo amando y muchÃsimo; no me importa cuánto me lastimes, te sigo amando y no sé cuánto más lo haré.
Tal vez hasta morir del corazón roto, por saber lo mucho que te decepcioné, y ahora solo me pregunto: ¿habrÃa cambiado algo si te hubiera dicho absolutamente todo?
A pesar de lo que me hiciste, a pesar de todo, siempre me culparé, ¿tú también me culparás? ¿Me odiarás como lo haces con todos?












