“Estamos en un espacio completamente abierto, por lo que estoy segura de que como tú, muchos otros han visto a quienes dejan estos mensajes. Y también otros se acercan a los miembros para hacerles comentarios, o cargan carteles con ellos. Por cierto, algunos muy originales.” estaba segura de que quienes estudiaban arte o se encontraban en aquel club eran los responsables de aquellos. De hecho, había tomado videos y fotografías, y tan fresca como se la notaba con todo el asunto, volvió a tomar su teléfono mientras pronunciaba: “Tengo aquí algunas imágenes para que compruebes.” a la joven le resultaba imposible tomar con seriedad el hecho de recibir comentarios negativos, miradas de repudio o incluso pintadas contra su persona; para ella no eran más que situaciones cotidianas que todos habían enfrentado en menor o mayor medida a lo largo de su vida. “¿En verdad deseas poner de ejemplo a Dasom, Yu Bin? Deberías enterarte de que tuvo palabras pocos felices para quienes no tienen oportunidad de presentar su talento tan abiertamente.” no pudo evitar resaltar el claro error del muchacho, su sonrisa ensanchándose ante la oportunidad de resaltar las actitudes que tanto le desagradaban (tal vez porque entonces no pertenecía al grupo de privilegiados). “Ha tratado de poco inteligentes a quienes hasta ese momento se mostraban inconformes con los tratos de los directivos, y hasta ha hecho referencia a neuronas ajenas. Tampoco puede culparse a quienes hayan decidido ser más rudos para con sus comentarios sobre ella.” lo observa por un momento como triunfante, y en realidad su mirada no abandona rostro ajeno siquiera ante movimientos cercanos (al acecho de cualquier muestra de mayor alteración en carácter). “¿Y por qué no se habla algo más de la razón tras todo esto? Todos colocan el foco sobre sufrimiento de hasta quienes el momento no han pensado demasiado en los ignorados. Si no fuese por todo este alboroto, seguirían en las sombras, pero vemos que nadie está dispuesto a tener ese tipo de conversación.” de pronto su mirada se desvía a pantalla de móvil, una nueva notificación distintas a las de su kakaotalk llamando su atención. “Y tampoco a otorgar posibilidad de nuevos actos, porque siendo parte de los grupos es claro que tienes alguna llegada a dirección.” y si era (una porción de) demagogia lo que hablaba, jamás llegaría a conocerse.
Está al tanto de que lo que dice la contraria no resulta del todo cierto. La residencia fue pintada de madrugada, uno de los integrantes de la squad tuvo que enfrentarse a alguien que susurraba cosas a sus espaldas — es evidente que, si bien puede que no sean todos, el grupo de protestantes está lleno de cobardes. Y sin embargo, está claro que la postura ajena, tanto como la propia, resultan firmes. Le parece una pérdida de tiempo contradecir todo lo que diga, no hará más que convertir aquello en una discusión eterna. “En verdad pareces estar disfrutando todo esto — supongo que no todos podemos simplemente ignorar a la gente que no nos agrada.” Ensañarse con ellos hasta el punto de la obsesión parece ser una opción que varios eligen, puede apostar que se está manteniendo entretenida gracias al grupo que afirma repudiar. “¿Lo dices por sus comentarios en la radio?” Tuvo la oportunidad de escucharlos, al fin puede sentirse en sintonía con la cantidad de información que parece manejar la contraria sobre otros miembros del alumnado. “Es tu interpretación, supongo — yo lo tomé como una crítica a sus acciones, que no están siendo las más acertadas, además.” Las noticias que más trascienden son aquellas que hablan sobre la actuación agresiva de los protestantes, opacan por completo su causa, y fallan al capturar la simpatía del resto de los estudiantes. “Exacto, y eso demuestra que no son los más hábiles a la hora de organizar cosas como esta.” Y es que, para empezar, sospecha que ni siquiera están organizados. Actúan por separado y como le parece mejor, lo que sin duda alguna termina perjudicando a aquellos que, afectados por los privilegios de los que se quejan, defienden la causa y repudian los actos de violencia. “Si fuesen los directivos los que están recibiendo pintadas fuera de sus despachos, o si se estuviera exigiendo que ellos abandonaran la universidad y renunciaran a sus cargos, todo esto tendría un poco más de sentido.” No puede más que pensar que aquellos que atacan a la segunda squad tienen razones distintas para hacerlo, motivos personales, un desprecio que poco tiene que ver con la muestra artística o los talleres que representan. “¿Y qué les impide formar un nuevo grupo?”