Sangre pura.
El inicio de la magia.
Cuando era niΓ±a, observaba a mi madre usar la magia para todo. No como algo extraordinario, sino como parte de la rutina: para reparar un plato agrietado, para desgnomizar el jardΓn, para ordenar los cuartos sin mover un solo dedo. Y no solo era ella; en mi familia la magia era tan cotidiana como respirar. Nadie se preguntaba si estaba ahΓ. Simplemente lo estaba.
Por eso, cuando mi hermano mellizo, Even, despertΓ³ su magia a los seis aΓ±os, entendΓ que algo no estaba bien.
No en Γ©l. En mΓ.
Todo comenzΓ³ de forma involuntaria. Cuando se enojaba, su cabello pelirrojo se volvΓa de un rojo intenso, brillante, como los caramelos de azΓΊcar que vendΓan en los mercados. Si algo no le gustaba, el color cambiaba otra vez: un verde apagado, seco, parecido al pasto cuando el invierno estΓ‘ a punto de llegar. Nadie parecΓa alarmarse. Al contrario, lo encontraban fascinante.
βSeguro Bridget despertarΓ‘ su magia mΓ‘s tarde, naciΓ³ un poco dΓ©bilβ decΓan con naturalidad.
Yo tambiΓ©n quise creerlo. A medida que crecΓa, comencΓ© a notar destellos en lugares donde no deberΓa haber nada. PequeΓ±os brillos que aparecΓan y desaparecΓan. Cuando visitΓ‘bamos el castillo de mis abuelos, era capaz de encontrar artefactos antiguos guiΓ‘ndome solo por esa luz invisible para los demΓ‘s.
βTiene un don para encontrar objetos mΓ‘gicos perdidosβ comentaban.
Pero ese don nunca fue suficiente.
Mi madre intentaba tranquilizar a todos. SonreΓa, cambiaba de tema, me acariciaba el cabello como si nada ocurriera. Sin embargo, algunas noches, cuando creΓa que dormΓa, la escuchaba llorar junto a mis abuelos. Siempre la misma pregunta, dicha en voz baja, como si pudiera romperme incluso a la distancia:
βΒΏHabrΓ‘ algo mal con ella?
Nunca me hicieron menos. Nunca dejaron de quererme. Pero la preocupaciΓ³n era evidente. Lo que yo podΓa hacer no alcanzaba ni una fracciΓ³n de lo que Even lograba con facilidad, sin siquiera intentarlo.
βΒΏY si nunca consigo hacer magia?β le preguntΓ© una noche, un par de semanas antes de cumplir los once aΓ±osβ. El aΓ±o escolar estΓ‘ por empezar, pronto serΓ‘ nuestro cumpleaΓ±os y no sΓ© si alguna escuela me acepte. Soy prΓ‘cticamente una squib.Β
Even me mirΓ³ como si hubiera dicho algo imposible.
βΒ‘Hey! No eres una squib. Es verdadβ¦ no puedes hacer tantas cosas como yo, pero es porque te preocupas demasiado. Eso te bloqueaβ dijo tras pensarlo un momentoβ. Es como cuando una escoba se cae detrΓ‘s de una puerta y ya no se puede abrir. Pronto llegarΓ‘ alguna carta de invitaciΓ³n y buscaremos nuestras cosas juntos.
Quise creerle.
Los dΓas pasaron y, al cumplir los once aΓ±os, intentaron que ingresara a Beauxbatons. La respuesta llegΓ³ rΓ‘pido.
βLa magia que la niΓ±a puede manifestar es severamente limitada; es prΓ‘cticamente una squib.β
No abrΓ la carta de Hogwarts, era diferente a la de mi hermano, la mΓa estaba escrita con tinta negra con el sello del director, mientras que la de Γ©l estaba escrita con tinta verde esmeralda y un sello rojo con el escudo de la escuela. Ni siquiera quise tocarla. Even tampoco abriΓ³ la suya.
βNo irΓ© a una escuela donde a ella la rechacenβ declarΓ³ con firmeza.
Nunca supe quΓ© decΓa aquella carta. Lo ΓΊnico que supe fue que mi hermano terminΓ³ inscrito en Durmstrang.
βNo te preocupes, hay muchas otras cosas que puedes hacerβ¦β comenzΓ³ a decir mi madre.
HablΓ³ de mi tΓa, que vivΓa en el mundo muggle desde que se habΓa casado con uno. HablΓ³ de sus hijos squibs, de academias respetables, de un futuro distinto, pero seguro. Artes, filosofΓa, lenguas. Una vida adecuada para una joven de buena familia.
Yo dejΓ© de escuchar.
Mientras ella hablaba, imaginΓ© cΓ³mo la magia que siempre habΓa formado parte de mi vida se desvanecΓa poco a poco, como esos destellos que solo yo veΓaβ¦ hasta que desaparecΓan por completo.
La familia de mi madre habΓa sido respetada durante generaciones en el mundo mΓ‘gico. Creadores de calderos de una calidad excepcional. Algunos decΓan incluso que nuestro linaje rozaba la realeza, aunque nunca me importΓ³ demasiado.
Al final, nada de eso me acompaΓ±arΓa.
Porque bastarΓa con poner un pie en el mundo muggle para que toda esa historia, toda esa magiaβ¦ dejarΓa de existir para mΓ.
Al poco tiempo me mudΓ© con mi tΓa Beatrice, su esposo y mis primos. Ellos estaban al tanto del mundo mΓ‘gico. Mi tΓa era una gran bruja, pero en el mundo muggle era conocida como una autΓ©ntica dama de sociedad.
El dΓa que lleguΓ©, formΓ³ a los sirvientes frente a mΓ y me presentΓ³ con una solemnidad que me hizo enderezar la espalda sin darme cuenta.
βElla es mi sobrina, Bridgetβ anunciΓ³β. Hija de mi hermana. La seΓ±orita Kyteler estarΓ‘ con nosotros a partir de ahora. Mi hermana cree que es mejor para ella crecer en la ciudad de Londres, y coincido plenamente. AquΓ recibirΓ‘ una mejor educaciΓ³n y tendrΓ‘ mΓ‘s opciones cuando se convierta en una seΓ±orita en edad casadera.
Hizo una breve pausa antes de continuar, recorriendo el rostro de cada uno de ellos.
βPor favor, considΓ©renla como una hija mΓa. Cualquier necesidad de la seΓ±orita deberΓ‘ ser atendida.
Me condujeron a una habitaciΓ³n enorme. La cama ocupaba el centro de la recΓ‘mara y, sobre las paredes, colgaban cuadros que se movΓan lentamente, igual que en casa. HabΓa una pequeΓ±a mesa para el tΓ© y una estanterΓa con libros de historia de la magia mezclados con volΓΊmenes sobre la historia del mundo muggle. Aquella combinaciΓ³n me resultΓ³ extraΓ±amente reconfortante.
βAquΓ no ocultamos la magiaβ dijo la voz de mi tΓa al entrar en la habitaciΓ³n.
Me girΓ© hacia ella.
βMis hijos serΓ‘n squibs, pero la magia forma parte de la vida diaria. No tienes de quΓ© preocuparte. El Estatuto del Secreto MΓ‘gico estΓ‘ cubiertoβ aΓ±adiΓ³ con naturalidadβ. Tu doncella, Alice, tambiΓ©n es squib. Sabemos que en el mundo mΓ‘gico es difΓcil emplearlos, asΓ que esta casa es un refugioβ¦ y una fuente de trabajo. Afortunadamente, tu tΓo Charles quedΓ³ maravillado con la magia desde el inicio y no hizo mΓ‘s que aceptarla.
AbriΓ³ entonces la puerta del baΓ±o. Era mΓ‘s grande y elegante que cualquiera que hubiera visto antes, decorado con cuidado y buen gusto.
βTienes una baΓ±eraβ continuΓ³β. Puedes tomar un baΓ±o cuantas veces desees. No compartimos los hΓ‘bitos de higiene de los muggles de por aquΓ. El baΓ±o es de descarga, como en casa de tus abuelos: ruidoso y, por supuesto, mΓ‘gico. Los baΓ±os muggles son, sinceramente, sucios y poco confiablesβ murmurΓ³ con una ligera mueca.
Luego volviΓ³ a mirarme con suavidad.
βTus lecciones iniciarΓ‘n el dos de septiembre. No te preocupes, te enseΓ±aremos todo lo necesario para que puedas integrarte al mundo muggle.
Sus ojos se llenaron de una tristeza que no intentΓ³ ocultar. Ella sabΓa lo que significaba estar allΓ para mΓ.
βNo puedo imaginar lo que estΓ‘s sintiendo ahoraβ dijo en voz bajaβ. Tus primos crecieron sabiendo que la magia no formarΓa parte de sus vidasβ¦ pero tΓΊβ vacilΓ³β, con destellos tan dΓ©biles de magiaβ¦ siempre existiΓ³ la posibilidad de que algo mΓ‘s surgiera de ti.
AcariciΓ³ mi rostro justo cuando una lΓ‘grima escapΓ³ sin permiso por mi mejilla.
βTe prometo que, incluso sin magia, tendrΓ‘s una vida plena y feliz.
Yo asentΓ, aunque en el fondo no estaba segura de creerle. Porque, aunque la casa era hermosa y mi tΓa amable, sentΓa que habΓa cruzado una frontera invisibleβ¦ una de la que no sabΓa si podrΓa regresar.
El tiempo pasΓ³ por estaciones. Los tutores me enseΓ±aban historia muggle, su mΓΊsica y sus normas sociales. Al crecer junto a mis primos, Agnes y Thomas Whitford, unos aΓ±os mayores que yo, compartimos a los mismos instructores.
βEn esta casa, las mujeres aprenderΓ‘n ciencias y matemΓ‘ticasβ murmuraba mi tΓa cada vez que los tutores se retiraban, ignorantes de la magia que habitaba entre esas paredesβ. Es ridΓculo no enseΓ±ar algo tan importante. NegΓ‘rselo a una mujer es como prohibirle crear pociones. Los muggles tienen ideas terriblemente arcaicas.
Algunas veces a la semana asistΓa a la academia de seΓ±oritas. El uniforme era soso: un vestido gris, rΓgido, que no permitΓa grandes movimientos. Un horror absoluto.
Cuando llegaban las vacaciones regresaba a casa con mis padres y con mis abuelos maternos durante dos semanas. Casi al cumplir los diecisΓ©is aΓ±os, algo cambiΓ³ para mΓ.
El castillo de mis abuelos se volvΓa mΓ‘s animado durante esas visitas. Los elfos domΓ©sticos limpiaban, cocinaban y recorrΓan los pasillos con una energΓa inagotable.
βRespondiste muy pocas cartasβ me regaΓ±aba Even cada vez que volvΓamos a casa.
βEl mundo muggle es simpleβ respondΓ fingiendo tomar el tΓ© de forma exageradamente eleganteβ. No creo que te interese cΓ³mo me explican que debe comportarse una seΓ±orita en sociedad.
-No querΓa decirlo asΓβ¦
βYa sΓ© que no te referΓas a esoβ aΓ±adΓ, encogiΓ©ndome de hombrosβ. Soloβ¦ ya sabes. La vida es mΓ‘s tranquila.
Mi madre nos observaba a ambos con orgullo, pero conmigo nunca lograba ocultar del todo la tristeza. Sus ojos se humedecΓan y enseguida desviaba la mirada, como si temiera que yo lo notara.
βTu tΓa nos contΓ³ que enseΓ±ar ciencias a las seΓ±oritas en el mundo muggle estΓ‘ mal vistoβ comentaba mi abuelo Edmundβ. Pero sΓ© que a ti y a tu prima Agnes las obliga a tomar clases junto a tu primo Thomas. Para los muggles debe parecer una gran revolucionaria, aunque he de admitir que esos pequeΓ±os frascos de cristal jamΓ‘s reemplazarΓ‘n a un buen caldero de la familia Fairleigh.
βJamΓ‘s, abueloβ respondΓ acercΓ‘ndome para abrazarloβ. Son tan frΓ‘giles que no soportarΓan las pociones de mamΓ‘ o de la tΓa Beatrice. Siempre la veo usar su caldero en el cobertizo.
βEn Durmstrang casi todos usan tus calderos, abueloβ dijo Even con orgulloβ. Gracias a eso soy popular. Es mΓ‘s fΓ‘cil presumir el apellido Fairleigh que el Kyteler.
Mi padre soltΓ³ una risa sincera.
βEs cierto que Fairleigh tiene mΓ‘s glamour en el mundo mΓ‘gicoβ admitiΓ³β, pero si vas al Ministerio, los aurores Kyteler son una leyenda.
βBuenoβ intervino mi abuela Eleanorβ, por lo que dice tu tΓa Beatrice, el apellido Kyteler podrΓa empezar a ganar fama tambiΓ©n en el mundo muggle. Comenta que Bridget es una seΓ±orita muy respetada en la sociedad. Algunas damas parecen buitres esperando a que cumpla la edad suficiente para entrar oficialmente al mercado matrimonial.
Los labios de mi padre se tensaron. Me mirΓ³ con una tristeza que ya sabΓa interpretar. Con los aΓ±os habΓa comprendido que las oportunidades para las mujeres muggles eran mucho mΓ‘s limitadas que para las brujas: dependemos casi por completo de un buen matrimonio.
βPor ahora espero cambiar el mundo junto con la prima Agnesβ dije, intentando sonar ligeraβ. Estamos muy emocionadas. Un nuevo instructor de ciencias naturales modernas aceptΓ³ enseΓ±arnos medicina muggle bΓ‘sica.
MirΓ© a Agnes, que sonriΓ³ desde el otro lado de la habitaciΓ³n.
βAmbas son increΓblemente talentosasβ dijo Thomas, dejando su maleta en la entradaβ. Estoy seguro de que podrΓan ser brujas. Son mΓ‘s educadas y letradas que muchos de mis compaΓ±eros con los que entrarΓ© a la universidad este aΓ±o.
Mis abuelos se alejaron para abrazar a mi tΓa Beatrice y a mi tΓo Charles. En ese instante, mi padre se acercΓ³ y me mirΓ³ directamente a los ojos.
βSolo promΓ©teme no elegir al primer muggle que se cruce en tu caminoβ susurrΓ³ con una sonrisaβ. Te prometo buscarte un mago talentoso que aprecie las artes muggles.
βAΓΊn faltan varios aΓ±os, padreβ respondΓβ. No pensemos en eso. Por ahora quiero saber todo lo que mi hermano ha aprendido este aΓ±o.
Desde que me habΓa mudado con la tΓa Beatrice, cada vez que llegaban las vacaciones Even me mostraba todo lo que aprendΓa. Los primeros aΓ±os incluso me prestaba su varita. Yo solo lograba arrancarle pequeΓ±as chispas.
Con el tiempo, me limitΓ© a observarlo realizar transformaciones, encantamientos y pociones. Durante dos aΓ±os se ofreciΓ³ a enseΓ±arme esta ΓΊltima parte, quizΓ‘ porque era lo mΓ‘s parecido a la quΓmica muggleβ¦ pero desistiΓ³ cuando notΓ³ mi miedo constante a no lograr nada.
Agnes, Thomas, Even y yo nos retiramos a los jardines del castillo para hablar como era debido.
Cuando los cuatro estΓ‘bamos allΓ, era como si todos perteneciΓ©ramos por completo a ese mundo. Nuestra ropa cambiaba casi de forma ritual: mi primo dejaba los sacos para vestir tΓΊnicas; mi prima Agnes y yo cambiΓ‘bamos los vestidos con corsΓ© por camisas y pantalones holgados. Even nos enseΓ±aba a volar en su escoba y nos paseaba por turnos, elevΓ‘ndonos sobre el jardΓn como si fuera lo mΓ‘s natural del mundo.
βSiempre deben tener cuidado al subirβ decΓa Even con solemnidadβ. El cuerpo de un mago es mΓ‘s resistente que el de un squib. Por favor, no hagan nada imprudente estando en el aire.
Nos aseguraba a Γ©l con un cinturΓ³n para evitar caΓdas. A lo lejos, mi padre observaba atento, vigilando que nada se saliera de control.
Al subir con Even a la escoba me sentΓa libre. El viento golpeando mi rostro, enredΓ‘ndose en mi cabelloβ¦ era una sensaciΓ³n increΓble.
βEnvidio todo estoβ dije desde el aire.
Even redujo la velocidad, convirtiendo el vuelo en un paseo tranquilo.
βΒΏQuΓ© cosa?
βEsto. La magia. Poder viajar en escoba, ver estas vistas como parte de tu dΓa a dΓa.
βYo sΓ© que la magia tambiΓ©n vive en tiβ dijo mirando al frenteβ. SΓ© que eres una bruja, pero algoβ¦ algo te lo impide. Yo sΓ© que puedes, porque si noβ¦
βΒΏQuΓ© es eso?β lo interrumpΓ.
βΒΏQuΓ© cosa?
βAllΓβ seΓ±alΓ© hacia una montaΓ±a cercanaβ. ΒΏNo lo ves? Hay un brilloβ¦ es el brillo mΓ‘s fuerte que he visto en mi vida.
Even siguiΓ³ mi mirada.
βΒΏSerΓ‘ seguro?
βEchemos un vistazoβ respondiΓ³β. Si hay algΓΊn riesgo, nos largamos de inmediato.
Cuando aterrizamos pude verlo mejor. Era βo habΓa sidoβ una cueva, cubierta por una enorme piedra que brillaba con una luz extraΓ±a.
βΒΏEs normal?β preguntΓ©, observΓ‘ndola con atenciΓ³n.
βΒΏEstΓ‘s bromeando?β dijoβ. Es solo una roca. Enorme, eso sΓ. DΓ©jame intentar algo. Hazte a un lado.
Me alejΓ©, y Even me hizo seΓ±as para que me apartara aΓΊn mΓ‘s.
βΒ‘Accio!
La roca se moviΓ³ lentamente, dejando al descubierto una cueva pequeΓ±a y poco profunda.
βΒΏPor quΓ© alguien se tomarΓa la molestia de sellar este lugar?β murmurΓ³ al entrarβ. No hay nada aquΓ, solo objetos sin valor.
Mientras hablaba, mis ojos se fijaron en una de las paredes βsi es que podΓa llamarse asΓβ. Era lisa, pulida, y brillaba de una forma distinta. Le hice una seΓ±a a Even; Γ©l se encogiΓ³ de hombros.
Cuando toquΓ© la superficie, destellos plateados estallaron a mi alrededor. Un viento poderoso envolviΓ³ la cueva, haciendo vibrar el aire. Me apartΓ© de inmediato, sobresaltada.
βΒ‘Lo sabΓa!β gritΓ³ Even, sonriendoβ. Β‘Lo sabΓa! Tenemos que traer a papΓ‘ y al abuelo para que vean esto.
TocΓ³ la pared, pero bajo su mano no ocurriΓ³ nada. No hubo luz ni viento. Solo piedra.
βΒΏQuΓ© fue eso?β preguntΓ©, aΓΊn aturdida.
βMagiaβ respondiΓ³ con los ojos brillantesβ. Magia, hermana. Eso fue magia.
Me tomΓ³ del brazo y me sacΓ³ de la cueva. Con unos movimientos rΓ‘pidos de varita volviΓ³ a cubrir la entrada con la roca, como si nada hubiera ocurrido.
βTenemos que ir por ellosβ dijo con urgencia.
Y por primera vez en mucho tiempo, sentΓ que aquello que siempre habΓa esperadoβ¦ por fin habΓa respondido.
Cuando regresamos al castillo, mi prima Agnes nos hacΓa seΓ±as con urgencia. Mi primo Thomas nos observaba con evidente preocupaciΓ³n; ambos parecΓan gritarnos algo desde la distancia.
βΒΏQuΓ© pasa?β preguntΓ© al verlos desde el aire.
βNo seas ingenuaβ respondiΓ³ Even con el ceΓ±o fruncidoβ. Tenemos la misma informaciΓ³n.
En cuanto descendimos de la escoba, corrieron hacia nosotros. Agnes saliΓ³ disparada, gritando:
βΒ‘Abuelo! Β‘Even y Bridget regresaron!
βΒΏQuΓ© hicieron ustedes dos?β preguntΓ³ Thomas, mirando fijamente a Even.
βDescubrir algo asombroso, si me lo preguntasβ respondiΓ³ Γ©l, serioβ. Pero veo que algo relacionado ocurriΓ³ aquΓβ aΓ±adiΓ³, observando sus rostros.
βΒΏCΓ³mo lo sabes?β preguntΓ³ Thomas, confundido.
βPorque lo que pasΓ³ allΓ‘ fue increΓble y, apenas llegamos, nos preguntas quΓ© hicimosβ replicΓ³ Even mientras apoyaba la escoba contra la paredβ. No soy un genio, pero es bastante lΓ³gico.
Thomas tragΓ³ saliva.
βHay un hombre que dice venir de Hogwarts. Los estΓ‘ buscando.
Even frunciΓ³ el ceΓ±o con molestia.
βΒΏLa escuela?β preguntΓ©, aunque ya sabΓa la respuestaβ. ΒΏSe enteraron de lo que pasΓ³?
βVamos a averiguarloβ¦β comenzΓ³ Even.
No alcanzamos a avanzar mucho cuando la puerta principal se abriΓ³. Un hombre de semblante serio y oscuro entrΓ³ acompaΓ±ado de mi abuelo Edmund y de mi padre. Agnes se hizo a un lado instintivamente.
Era alto, de cabello negro y ojos profundos, casi intimidantes.
βThomas, Evenβ dijo mi abueloβ, ΒΏpodrΓan dejarnos solos con Bridget, por favor?
βSi es por lo que pasΓ³, Even estaba conmigoβ intervine con rapidez.
βMe retiro, abueloβ respondiΓ³ Thomas finalmente, lanzando una mirada cautelosa al hombre de negro. JurarΓa que este lo observΓ³ con desdΓ©n antes de volver su atenciΓ³n hacia mΓ.
βSupongo que el joven puede acompaΓ±arnosβ dijo el desconocido mirandoΒ Evenβ. ΒΏPodrΓamos ir a un lugar mΓ‘sβ¦ privado?
βPor supuestoβ respondiΓ³ mi padre, indicΓ‘ndonos el camino hacia su oficina.
Caminamos por los pasillos del castillo. El ambiente se sentΓa pesado, y mi corazΓ³n comenzΓ³ a latir con fuerza. La angustia se apoderΓ³ de mΓ.
ΒΏHice algo malo?
ΒΏNo debΓa tocar esa roca?
Mientras mi mente daba vueltas, empecΓ© a notar detalles: mi abuelo, siempre relajado, se veΓa serioβ¦ pero orgulloso. Mi padre llevaba una pequeΓ±a sonrisa ladeada, lo que me hizo pensar que, de algΓΊn modo, todo estaba βbienβ. Even, en cambio, caminaba rΓgido, la espalda recta, como si estuviera preparado para interponerse entre aquel hombre y yo en cualquier momento.
Llegamos rΓ‘pidamente a la oficina de mi padre. Nos condujo a la pequeΓ±a sala contigua. Me seΓ±alaron un sillΓ³n individual y me sentΓ©, aunque Even permaneciΓ³ de pie detrΓ‘s de mΓ, protector.
βΒΏEstoy en problemas?β preguntΓ©, mirando a mi padre.
Γl sonriΓ³ ampliamente.
βEn absoluto, seΓ±orita Kytelerβ respondiΓ³ el hombre de negroβ. Mi nombre es Phineas Nigellus Black. Soy el director de la Escuela de Magia y HechicerΓa de Hogwarts.
Mi respiraciΓ³n se detuvo.
βIrΓ© directo al puntoβ continuΓ³, sacando un sobre de su abrigo. La tinta verde esmeralda brillaba suavemente, idΓ©ntica a la que habΓa visto aΓ±os atrΓ‘sβ. El dΓa de hoy, esta carta llegΓ³ a mis manos.
Mi nombre estaba escrito en ella.
βLo inusualβ aΓ±adiΓ³, alzando la mirada hacia mΓβ es que haya sido enviada en este momento, cuando usted deberΓa estar en su quinto aΓ±o, imagino que el dia de hoy ocurriΓ³ algo.
Cuando abrΓ la boca para hablar, sentΓ el peso de Even cambiar de lugar. Se adelantΓ³ a mis palabras.
βEstΓ‘bamos dando un paseo en escoba cuando nos detuvimos a descansarβ dijo con naturalidadβ. Ella comenzΓ³ a contarme sobre su vida en la ciudad, lo mucho que le gustaba subir a la escoba conmigoβ¦ y entonces empezΓ³ a levitar.
HabΓa cambiado la historia por completo.
βΒΏEs eso cierto, Bridget?β preguntΓ³ mi padre, sonriendo.
βSΓ, padreβ respondΓ, siguiendo el hilo que mi hermano habΓa tejidoβ. No sΓ© cΓ³mo ocurriΓ³. Solo hablaba con Even de lo mucho que me gustaban las vistas desde su escoba cuando comencΓ© a levitar. Aunque, honestamente, no estoy segura de poder replicarloβ aΓ±adΓ antes de que alguien pudiera preguntarloβ. Soloβ¦ sentΓ un cosquilleo en las manos.
βEs bastante inusual que a su edad la magia comience a manifestarseβ dijo el director Black con voz medidaβ. Normalmente aparece a una edad temprana. En algunos casos, como el suyo, la magia puede reprimirse durante aΓ±os. En esta situaciΓ³n excepcional, la escuela estarΓa encantada de que el prΓ³ximo septiembre se una a nosotros.
Hablaba como si leyera un guiΓ³n cuidadosamente ensayado.
βSiempre es bien recibida alguien de tan buena familia.-aΓ±adiΓ³ sonriendo.
βY nosotros estamos encantados de que la aceptenβ dijo mi abuelo, sonriendo con orgullo.
βSin embargoβ continuΓ³ Blackβ, necesitaremos que durante los prΓ³ximos dos meses intente regularizarse en los contenidos acadΓ©micos. SΓ© que es una tarea complicada; son cuatro aΓ±os de formaciΓ³n los que no cursΓ³. Espero que la seΓ±orita sea una estudiante aplicada.
SentΓ que el suelo se movΓa bajo mis pies.
ΒΏMe estaban llamando bruja?
ΒΏDe verdad la magia corrΓa por mis venas?
No lograba prestar atenciΓ³n. Mi mirada se fijΓ³ en la chimenea apagada, aunque no conseguΓa enfocarla del todo. ΒΏNo era demasiado grande? ΒΏNo se suponΓa que mi vida ya estaba definida en el mundo muggle? Mi habitaciΓ³n en casa de la tΓa Beatrice, mis clases en la academia de seΓ±oritasβ¦
Cuando volvΓ en mΓ, la habitaciΓ³n estaba en silencio.
La chimenea ardΓa.
βBienβ dijo el director Black, observando con atenciΓ³nβ. Veo que la seΓ±orita posee la capacidad de hacer magia.
ExtendiΓ³ la mano hacia mΓ, ofreciΓ©ndome la carta. La tomΓ© con cuidado, como si pudiera desaparecer.
βLa espero el dos de septiembre, seΓ±orita Kyteler. No falte. Es importante que se presente.
Y sin que alcanzara a procesarlo del todo⦠se fue. Simplemente desapareció.
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Es un fanfic que estoy escribiendo y subiendo en wattpad, por favor si le pueden dar amor...
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