El blanco es lo mejor
Solía verme en escala de tonos azules. Dándole honor a mi nombre, me sentía orgullosa porque mi personalidad reflejaba cada tono, brillante u opaco.
Y disfrutaba, de la tristeza que el azul conlleva; de lo melancólico que es y cómo te puedes perder en el color. Me encantaba el misterio y cómo el azul pinta de color el cielo la mayoría del tiempo; también es el color del mar, tan infinito y complejo.
Me gustaba pintarme día tras día, incluso llegaba a los tonos más oscuros, con mis heridas y recuerdos más profundos. Me daba miedo llegar a los tonos más claros. Eran zonas desconocidas que solo aparecían en mis sueños. Eran partes del color inexploradas por mi corazón. Siempre anhelando pero nunca con la voluntad suficiente para alcanzarlo. Simplemente no entendía, no comprendía.
Me acostumbré a ver el cielo tan oscuro; me acostumbré a esa vida. Mis ojos se nublaron, mi corazón falló. Me volví adicta al color. Y huía del blanco sin nisiquiera pensarlo. Sin embargo, estaba harta, de tanto negro y tonos oscuros. Incluso los tonos claros no eran suficientes, algo faltaba.
Hasta que comprendí, el blanco no siempre fue blanco. El Blanco se hizo rojo, por amor. El rojo conlleva sacrificio. El Blanco se humilló, cambió su color para que yo pudiera ser transformada. El Blanco llegó, y con amor me recreó, por completo, y aún lo hace. Lo que tanto temía pasó, pero no fue como yo creí.Valía la pena y aún lo hace.
Ahora, me encanta el azul pero ya no es mi color. Ahora, el Blanco...es lo mejor.
- Mai














