Esta noche me hago una promesa:
el próximo año serå diferente.
Esta noche, sin familia, sin amigos,
en silencio⊠en soledad.
La cena es simple: café y pan.
Nada mĂĄs.
Y, aun asĂ, aquĂ estoy.
De pie. Consciente. Presente.
Porque no siempre se necesita abundancia para comenzar,
a veces basta con claridad.
No siempre se necesita compañĂa,
a veces basta con determinaciĂłn.
Lo esencial ya estĂĄ aquĂ:
la decisiĂłn de no rendirme,
la convicciĂłn de cambiar,
y el valor de empezar, incluso asĂ.
El siguiente año no serå distinto por suerte,
serĂĄ distinto porque hoy lo decido.
Davo 24 de diciembre 2025 9:10 pm


















